domingo, 1 de septiembre de 2013
La dinámica perversa de la corrupción en los sistemas de gobierno y el mundo de los negocios
En la actualidad vemos como el paradigma de la competencia genera en la sociedad una gran y espesa capa de brillante y oscura luz al mismo tiempo. La brillantez viene dada por la capacidad del ambiente competitivo de seducir a quienes están dentro de ella y a la vez cegarlos respecto de la posibilidad de generar mayor bien para el mundo. La oscuridad está generada hacia el futuro de la humanidad, ya que impide poner en práctica los principios relacionados con “compartir”. La competencia en el plano político y económico tarde o temprano nos conduce a la codicia; tarde o temprano lleva a plantear los objetivos personales por encima de los objetivos del planeta y de la humanidad.
Un político que se corrompe por dinero es alguien que el poder lo ha cegado, pero de esto no se comienza de esa manera sólo por estar ante la luz brillante. La política en Argentina se ha transformado en el arte de la permanencia y la obstinación. Es de esta forma que quien puede conseguir tiempo para dedicarle a la política, y siempre que esté con los que más posibilidades de hacer publicidad tengan, en el mediano o largo plazo podrá acceder a un cargo público. Con el cargo llegará la cuota de poder, pero al principio será poco, y para escalar se vislumbran 3 temas: (i) juntar un poco de plata para mejorar económicamente –total es poco comparado con lo que pasa en otras jurisdicciones, instituciones, etc-; (ii) juntar dinero para seguir colaborando con la causa de arriba; (iii) juntar dinero para colaborar con más publicidad/campaña a futuro. Hasta que en un momento la mente les cambió. Robar y pedir coimas no es robar, es colaborar para un proyecto mayor; los principios éticos se volvieron flexibles y el funcionario piensa que su tarea engrandece al país, que recibir algo extra por eso no está tan mal. Pero la mente cambió para siempre, la buena moral se dobla, se acomoda, se autoconvence de qué lo correcto de antes cedé a la posibilidad actual lo que hace, y que es mejor hacer que tener principios rígidos. Este tipo de origen del desvío, luego toma fuerza a medida que los candidatos o funcionarios adquieren más poder y mejores cargos… Su camino es otro y para su visión de ceder, pero hacer no hay vuelta atrás.
Desde el lado empresario existe un doble juego de espejos para la posición que la mayoría adopta ante cuestiones éticas. Por un lado, está la necesidad de crecer o mantener los negocios, y en general se prefiere no pagar retornos, pero se cede ante el accionar de los funcionarios descripto en el párrafo anterior. Por otro lado, se encuentra muchas veces en los empresarios la visión del camino corto, referida a que si se abonan retornos o comisiones indebidas, se agilizan procesos burocráticos o se disminuyen costos. Visto con el mismo prisma también están las decisiones empresarias de avanzar en los negocios con el Estado y continuar abonando el sueldo a su personal, más allá del ego propio del accionista por ser más grande.
Bajo estas dinámicas perversas de la relación funcionario-empresario se mueven las personalidades dentro del ambiente de competencia. La modificación de estas conductas requeriría la modificación completa del sistema, ya que la competencia interna de la política dentro de la dinámica de acumulación de poder se relaciona con tener más dinero, y a su vez la competencia dentro del mundo empresario vinculado al estado se relaciona con generar poder de lobby, donde también se involucra el dinero directa o indirectamente.
Sólo personalidades muy fuertes y evolucionadas en el campo de lo político, lo económico o lo social pueden romper esta dinámica perversa, pero para ello es necesario también un fuerte acompañamiento de la sociedad. Estas personalidades tienen que creer firmemente que un futuro mejor es posible para todos y que únicamente compartir puede crear las condiciones de justicia e igualdad social que permitan vislumbrar un futuro mejor, que aleje a todos de las tentativas de corrupción. Sin una mayoría de la sociedad que pueda pensar en el bienestar de largo plazo de todos los habitantes, la imagen ganará a la propuesta, y quienes puedan logar mayor imagen a través de generación de poder y lazos de poder se instalarán en los espacios decisorios. La conjunción de esta personalidad evolucionada que pueda logar el poder y mantenerse firme ante la corrupción permitirá sentar las bases de credibilidad para la imitación del resto de la sociedad, funcionarios, empresarios y pueblo en general. Sin embargo, sólo serán las bases, la construcción de una sociedad mejor requiere de más elementos, principalmente desplazando los sistemas de competencia por otros de cooperación, e incluyendo a todos dentro del nuevo sistema. Hacer el futuro para todos, dependen de que unos pocos dejen de pensar sólo en un futuro cómodo para ellos y sus familiares.
Nuevamente, sí los países más poderosos no comienzan con esta visión, al resto le será difícil seguirlos.
Sin compartir, no puede haber paz social, sin esta no habrá nunca justicia y sin justicia no habrá futuro.
viernes, 9 de agosto de 2013
CAMBIOS EN LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA – RECUPERAR LA TIERRA
En este artículo, de “nuevaeconomiaycompartir”, me voy a referir a uno de los temas más teóricos desde mi humilde conocimiento, pero más prácticos desde el punto de vista de la necesidad de cambio global. El presente escrito tratará acerca del cambio en la producción agropecuaria, que requiere una economía basada en recursos, orientada a la evolución de la sociedad desde el punto de vista espiritual y moral y respecto de la conciencia ambiental necesaria para recuperar el planeta.
Bajo esta premisa basaré el 90% del análisis en los escritos de “John Ikerd” y su conferencia “Juventud en la Agricultura, efectuada en febrero de 2000 en Noruega (http://web.missouri.edu/ikerdj/papers/Recent%20Papers%20--%20Spanish/NuevosAgricultoresparaunNuevoSiglo.htm). De este link extraje la mayor parte de lo escrito en este artículo y fui agregando información y pensamientos propios para redondear la idea de acuerdo a este blog.
Para entender este concepto relacionado con la “nueva explotación agropecuaria” es preciso revisar brevemente el concepto de la explotación actual, luego la transición y finalmente mencionar algunas líneas acerca de lo que sería la “nueva explotación”. Repito, no soy científico y seguramente no puedo debatir con expertos en los modelos actuales; no obstante cada vez hay más científicos, productores e investigadores que sí pueden hacerlo.
Respecto de indicadores técnicos del ¿por qué? del cambio incluiré algunos links dentro del artículo para el que los quiera revisar, pero es menester que el lector saqué sus propias conclusiones y busqué información sobre el tema. Sólo mencionaré que según un nuevo estudio efectuado por Jack Heinemann de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda, muestra que el sistema básico de cultivo del Medio Oeste de los Estados Unidos, donde predominan los cultivos modificados genéticamente, se está quedando atrás con respecto a otras regiones de desarrollo económico y tecnológico similares de Europa Occidental en cuanto a sus rendimientos por hectárea.
La idea principal de este escrito es mejorar las explotaciones agropecuarias desde un punto de vista ecológico a fin de recuperar la tierra para La Tierra.
Por otro lado, quisiera aclarar que mi interés se centra mayormente en reaprender la forma de producir sin usar en el caso agrícola-ganadero agroquímicos; dejando la genética actuar “siempre” que sea beneficiosa para la humanidad.
La vieja o actual explotación
La agricultura actual, al menos en Argentina es consecuencia de la industrialización en búsqueda de la rentabilidad como objetivo máximo y enmarcado dentro del sistema de competencia que de alguna manera criticamos en distintas notas. La estandarización y mecanización progresiva de los procesos de producción requiere actualmente que el campo funcione como una empresa, mayor capital invertido en maquinaria significa mayor rentabilidad, pero también menor cantidad de gente trabajando en las explotaciones rurales y en los pueblos rurales. En la producción agraria se produjo una revolución tecnológica, que en la región pampeana empezó a verificarse desde mediados de la década del noventa, basada en la siembra directa y las semillas transgénicas. Este nuevo patrón productivo generó una fuerte caída de los costos, una reorganización de los modos de cultivar y el surgimiento de nuevos actores económicos en el sector. Este cambio tecnológico demanda mucho menos trabajo manual y mucho más capital. Se necesitan cientos de miles en inversiones en maquinaria para siembra directa, que son distintas a las tradicionales. Por esto, como una de las causas, surgieron contratistas –la mayoría son además medianos o grandes productores– que van por los predios con sus maquinarias a realizar el trabajo, que en la agricultura tradicional podía llevar de uno a dos meses, según la extensión, y hoy se realiza en una o dos semanas. A la vez, los transgénicos exigen la utilización de agroquímicos, como herbicidas y fertilizantes, que elevan “en teoría” –resalto esto porque luego expondré un link al respecto- el rendimiento por hectárea. El mismo proceso de concentración de la producción, aunque siempre con excepciones, se dio en la ganadería, que en el caso de Argentina se perjudicó por ciertas políticas estatales y por el desplazamiento de a causa de la agricultura.
La gente desplazada por estos “nuevos sistemas de producción” se movió a las ciudades en cientos de miles a medida que el país transitaba por este proceso de industrialización rural. Estas mismas tecnologías que sacaron la gente rural hacia las ciudades, también la empujaron fuera de las fincas y de las comunidades rurales. En la medida que nuevas y exitosas tecnologías eran desarrolladas, ellas invariablemente reducían los costos de producción por unidad, pero solo si cada agricultor operaba en gran escala y producía un mayor volumen. Consecuentemente, el incentivo para lograr mayores ganancias reduciendo los costos, era un incentivo para comprar más equipo e inversiones comerciales para cultivar más tierra y producir mayores volúmenes. En la medida que estos agricultores respondían individualmente a estos incentivos, la producción total creció, los precios de mercado cayeron, y la promesa inicial de mayores ganancias estuvo firme (más que nada empujada por el plano internacional donde la irrupción de países asiáticos -antes no grandes compradores- mejoró los precios de los commoditties. Las nuevas tecnologías se hicieron necesarias -no por las ganancias, sino por la sobrevivencia-. Aquellos que adoptaron y se expandieron muy poco y muy tarde fueron incapaces de competir. Este fue el proceso gradual, donde los dueños enviaron y profesionalizaron a sus hijos (los que pudieron), mientras que empleados agropecuarios llegaron a la ciudad para ocupar trabajos en manufactura, industria o el que pudieran.
Los agricultores que sobrevivieron crecieron en tamaño y disminuyeron en número (ver los artículos referidos a reforma agraria). Adicionalmente, las grandes extensiones de tierra especializadas que frecuentemente exceden en el comercio a su comunidad inmediata en la compra de sus insumos y venta de sus productos, lo que muchas veces traslada la administración y comercialización fuera de la comunidad de origen. Consecuentemente, esto también provocó debilitamiento de comunidades rurales.
Hoy, la urbanización llegó al 90%, un límite difícil de elevar y también de bajar. La vieja era industrial manufacturera está llegando a sus límites, empujada por la tecnología y las formas actuales de producción y consumo. Sólo en algunos países se sustenta en base a una innovación que en algunos casos genera más incertidumbres al medioambiente. El costo de la commodittización es un factor importante dentro del costo de vida de millones que viven con lo justo. La sociedad simplemente no tiene mucho más que ganar de una mayor genetización de la agricultura si es que es acompañada por el uso de agroquímicos. Pero aún, esta continúa y la genética sí es accesible a todos los productores puede contribuir a disminuir el hambre en el mundo (otra de las principales ocupaciones de este blog).
Mientras la industrialización de la agricultura se mueve hacia su fase final- la centralización del control y la toma de decisiones en manos de corporaciones gigantes de agro negocios- se podría ver poca esperanza para la posibilidad de tener miles o millones de pequeños agricultores o trabajadores del campo. Pero, no sólo me refiero a grandes corporaciones, sino como han proliferado en Argentina, quienes décadas atrás poseían silos o molinos, poco a poco accedieron a la compra de grandes proporciones de tierra, generando la concentración en las pequeñas ciudades y contribuyendo al desempleo y al modelo de explotación de SGM y agroquímicos. Dentro de una década más el productor independiente será una rareza sino cambiamos. La era industrial en la agricultura parece estar acercándose a un final como en otras muchas áreas de la economía.
Una nueva era post industrial, una era de conocimiento y progreso humano está emergiendo- más perceptible en otras áreas de la economía, pero también en la agricultura. Esta nueva era del desarrollo humano está pujando por ganar terreno, y aún es muy mínimo lo que se ha logrado, pero es en definitiva lo que traerá mejoría al planeta en su conjunto.
La Transición hacia la Sostenibilidad
Muchos futuristas, gente que estudia las tendencias y los ciclos, creen que estamos en el tiempo de una gran transición. Mi opinión, largamente fundada en el blog es que es imprescindible dejar la transición y pasar a una etapa de producción y consumo coherente con la naturaleza y más equitativas en términos de distribución para la humanidad. La gestión agropecuaria no puede quedar ajena a esta nueva era.
“Nosotros estamos en un momento del tiempo cuando una era de 400 anos está muriendo y otra está luchando por nacer- un cambio en la cultura, ciencia, sociedad e instituciones enormemente más grande del que el mundo haya experimentado. Adelante, esta la posibilidad de regeneración de la individualidad, libertad, comunidad, y ética tales que el mundo nunca ha conocido, una armonía con la naturaleza, uno con otro, y con la inteligencia divina tanto como el mundo nunca ha soñado”. Estas palabras no son de un predicador o de un filósofo, son de Dee Hock, fundador de una de las más grandes instituciones financieras en el mundo, la Corporación VISA.
Muchos otros futuristas de la comunidad política y empresarial, incluidos Alvin Toffler, Vaclav Havel, Tom Peters, Peter Drucker, John Naisbitt y Robert Reich concuerdan que estamos en un tiempo de cambio fundamental. Ellos hablan y escriben sobre un cambio en la visión mundial del modelo mecánico e industrial del pasado, donde la gente lograba el poder mediante el control del capital y los medios técnicos de producción, hacia una era post industrial, centrada en la vida y donde el conocimiento ha llegado a ser el recurso de poder, riqueza y progreso humano. Estas dos visiones del mundo son fundamentalmente diferentes. Una ve al mundo como una compleja maquina, la otra lo ve como un organismo vivo. Me detengo aquí para agregar lo siguiente: cuando hablamos en el artículo la decisión más difícil, referida a la necesidad de unidad en el mundo, está íntimamente conectado con un “organismo vivo”, ya que somos en el mundo una unidad muy conectada, aunque la gran mayoría no lo perciba. Esto de “organismo vivo” también tiene que ver con la hermandad de los hombres y en el reconocimiento de mejorar la situación de muchos por parte de los más poderosos; primero ellos deben cambiar su manera de pensar, para luego pasar a la acción: sin esto no habrá cambio. El otro tema del que los futuristas no hablan es que quiénes serán los dueños del conocimiento y de los robots, lo que he descripto en otros artículos como sumun de la concentración económica, sí es que no cambiamos.
La transición hacia el paradigma post industrial- la agricultura sostenible es solo una pequeña parte de la gran transición que está tomando lugar en toda la sociedad. Los cuestionamientos que mueven los cambios en la agricultura, ejemplifican los amplios cuestionamientos de la sociedad, lo cual es la fuerza motor de la gran transición. Las preguntas a realizar son: ¿Qué tipo de alimentos son los más sanos, los más aptos? ¿Qué tipo de explotación es más sostenible en el tiempo? ¿Qué es lo que más conviene a la tierra para que siga dando frutos por siempre? Ya los sistemas basados en agroquímicos, tanto agrícolas como ganaderos, están dando señales de decaimiento como http://www.reduas.fcm.unc.edu.ar/el-sistema-de-cultivo-norteamericano-se-debilita-por-los-transgenicos-y-el-monocultivo/. El presente link demuestra la comparación entre los rindes de algunos cultivos en algunos países europeos que no usan tanto las SMG y agroquímicos versus los de EE.UU.
Una agricultura sin armonía con la ecología, que no es económicamente viable y socialmente responsable, simplemente no es sostenible en el tiempo. La sostenibilidad aplica la regla de oro a través de las generaciones.
La equidad intergeneracional tiene su fundamento en la espiritualidad. De acuerdo con William James, un conocido filosofo religioso, podemos definir espiritualidad como la “necesidad sentida de vivir en armonía con un invisible orden de las cosas”. El tema de la sostenibilidad es fundamentado en una necesidad percibida de estar en armonía con el orden de las cosas, entre ellas La Tierra. Encontrar armonía con un orden superior requiere un entendimiento de ese orden-sabiduría, no poder y control. Agricultura sostenible significa agricultura en armonía con la naturaleza- cuidar de ella en vez de dominarla y manipularla.
Sin embargo, agricultura sostenible también requiere de la viabilidad económica. Los sistemas agrícolas sostenibles generan ganancias ajustando los métodos de producción a la finca, al agricultor y la comunidad, no forzando el ajuste de algunas prescripciones predefinidas de productividad. Consecuentemente, la agricultura sostenible deberá ser basada en un “renovado” (hago hincapié en la palabra, ya que se toman muchas cosas del pasado y se las adapta a la época actual, quedando en el pasado/presente inmediato el uso de agroquímicos) conocimiento de cómo trabajar con la naturaleza, en vez de hacerlo en su contra.
La agricultura sostenible, la nueva visión para el futuro de la agricultura, es un enfoque basado en el conocimiento para llenar las necesidades de alimentos y vestido de la sociedad, el cual reduce la importancia del capital y la tecnología, poniendo a la gente y la tierra en el centro de la productividad.
La Nueva Cultura Agropecuaria Sostenible
Producir sosteniblemente no es una tarea fácil. Aquellos productores que desean estar en armonía con la naturaleza hoy llevan la etiqueta de orgánicos, bajos insumos, alternativos, biodinámicas, holísticos, etc. Mediante sus pequeñas acciones, estos agricultores están definiendo una nueva forma de agricultura. Estos no están tratando de maximizar las utilidades, pero en su lugar están buscando suficiente utilidad para una calidad de vida deseable.
Estos agricultores, esta gente común, son los arquitectos de la nueva agricultura. Estos agricultores, no los expertos o científicos (o sólo unos pocos), son los que están en la nueva frontera-ellos son los exploradores, los colonizadores, los revolucionarios, y los reconstructores del nuevo mundo. La vida en la frontera es difícil porque nadie realmente sabe cómo crear el futuro y al mismo tiempo luchar contra el paradigma actual de producción. Ellos obtienen poca ayuda del gobierno, las universidades y del sistema agrícola en general. Ellos están haciéndolo esto por sí mismos. Ellos van a seguir encontrando dificultades, frustraciones y habrán algunos fracasos en el camino. Pero aun así, más y más agricultores están encontrando vías para el éxito.
No hay claras guías para la nueva agricultura. Pero los principios fundamentales están empezando a emerger. En general, la información acerca de una agricultura sustentable y rentable está cada día más a mano. El problema principal radica en lo siguiente: (i) el sistema de siembre con uso de agroquímicos lleva más de 30 años y está lo suficientemente arraigado en los usos y costumbres de los productores, lo que lleva a la dificultad cultural de dejarlo de lado, empero surgen día a día más evidencias de que sí se puede (http://www.losproductosnaturales.com/2013/06/10-estadisticas-demoledoras-sobre.html); (ii) el poder de empresas productoras de agroquímicos y SGM es muy amplio, y el lobby estatal y publicitario invade las mentes y “bolsillos” de algunos tomadores de decisiones públicas o asociaciones de productores; (iii) reaprender a cultivar la tierra u otros emprendimientos agropecuarios requiere paciencia por el productor, debido a que el proceso de reaprendizaje no es inmediato y quizás mermen sus cosechas y producciones los primeros años; esto genera miedo al cambio; (iv) las técnicas nuevas de producción “ecológica” están poco difundidas, sin el apoyo estatal su introducción es muy lenta y hasta algunos investigadores sufren embates por defender un modelo de negocios pro-tierra (http://www.cpdhcorrientes.com.ar/libertadinvest.htm); (v) el desafío del cambio es muy grande, pero no imposible, ya que implica que empresas (muchas de ellas multinacionales), gobiernos y productores cambien su visión), aunque el ciclo de cambia ya ha comenzado.
Los nuevos agricultores se orientan en trabajar con la naturaleza, no contra ella. La base del recurso natural que finalmente sostiene la productividad es intrínsecamente diverso, pero llevarla a cabo requiere generar conciencia, reaprender e investigar (http://www.reduas.fcm.unc.edu.ar/wp-content/uploads/downloads/2013/07/RESPONSABILIDAD_CIENTIFICA_SUSTITUCION_DE_LOS-_TRANSGÉNICOS.pdf).
Estos nuevos agricultores utilizan prácticas como manejo intensivo del pastoreo, agricultura y ganadería integrada, rotación de cultivos diversa, cultivos de cobertura y cultivos alternos. Ellos manejan su tierra y la mano de obra para aprovechar la energía solar, la productividad de la naturaleza, y en consecuencia, ser capaces de reducir su dependencia en la compra externa de insumos. Ellos son capaces de reducir los costos e incrementar las utilidades mientras protegen el medio ambiente y respaldan sus comunidades locales.
Los nuevos agricultores tratan de llegar más directamente al consumidor, siendo capaces de eliminar muchas de las etapas en el proceso, transporte, empaque y mercadeo, las cuales conforman cerca del 80 % del total de los costos del producto final. Ellos aumentan el valor, reducen costos, aumentan ganancias, protegen el ambiente y ayudan a construir comunidades locales más fuertes. Hoy son pocos; esperemos que en el futuro sean millones.
Estos nuevos agricultores pueden producir ganado de carne en pasturas, cerdo en pasturas, pollo en pasturas, variedades nativas de frutas y vegetales, cabras lecheras, flores comestibles y docenas de otros productos que pueden ser llamados agricultura alternativa. Ellos encuentran mercados para las cosas que ellos producen y son capaces de producir bien, antes de producir para mercados donde no pueden competir. Muchas veces esta producción tiene mayor costo, porque su forma está poco esparcida, aunque sea la correcta. Como ejemplo, si quiero producir un pollo que coma pasto o maíz no proveniente de SGM, el productor se encontrará que le cuesta conseguir ese maíz, y al principio será mayor el costo. Para producir un cambio generalizado del sistema y poder proporcionarle maíz natural, el sistema de cambiar en gran parte y conjuntamente, sino los esfuerzos aislados se verán como “alternativos”, “naturales”, “holísticos”, “orgánicos”, etc.; cuando en realidad este es el tipo de producción que se requiere para una mejor salud de la población.
En definitiva, es fundamental el cambio de conciencia de una parte importante de la población, que incluye funcionarios gubernamentales, investigadores, empresarios, productores y consumidores para que en el futuro los hombres volvamos a consumir acorde con la naturaleza y mejorando el sistema de distribución de alimentos para que “la nueva cultura agropecuaria sostenible” llegue a todos.
viernes, 5 de julio de 2013
PLANIFICACIÓN FAMILIAR – Algunas Conclusiones
Este es un extracto de un informe mayor, que pretende exponer algunas conclusiones respecto de planificación familiar, que es un tema profundamente relacionado con la urbanización (materia abordada en otro artículo del blog). Quien luego de leer esto desee conocer el informe completo, junto con los gráficos que reafirman estas breves conclusiones, por favor escribame martinpereira@yahoo.com.ar o martinpereira.arg@gmail.com y le envieré el informe.
El crecimiento demográfico constituye uno de los grandes problemas que debe enfrentar la humanidad en el presente y en el futuro. Dada su complejidad, ya que esencialmente se origina en un acto natural, la reproducción, que además constituye uno de los derechos elementales de todo ser humano, resulta ser un problema de difícil abordaje, más si pensamos en que es un acto privado. El análisis del crecimiento poblacional, a fin de establecer su distribución por segmentos socioeconómicos, su distribución geográfica y su distribución por grupos de edades debería ser parte de la agenda política y social de gobernantes y de algunas instituciones públicas y privadas, de modo que su estudio permita tener una visión desde diversos ángulos, para llevar adelante políticas sociales y económicas tendientes a la elevación del nivel de vida de la población. Argentina, como se expone en el informe y en sus cuadros anexos, no ha quedado fuera del problema que tienen muchos países en desarrollo, en donde su población crece de manera no ordenada, lo que podría coadyuvar o complementar la aparición o permanencia de distintos problemas socioeconómicos. A partir de lo expuesto, algunas conclusiones al respecto son:
(i) A lo largo de los años la distribución de la riqueza ha empeorado. Incluso, teniendo Argentina períodos de crecimiento económico, ello no ha conllevado mejora en la distribución de manera permanente y en el largo plazo, medido desde el punto de vista intergeneracional. CUADRO 9.
(ii) La distribución de la población del país es totalmente despareja y la tendencia a que empeore continúa, ya que los grados de urbanización son cada vez mayores. CUADRO 2 y 3, caso de Gran Buenos Aires (GBA), Gran Rosario, Gran Córdoba. Se verifica además un crecimiento en la zona de GBA de 14% (Censo 2010) respecto del censo anterior (2001), lo que ratifica la teoría de la urbanización, mientras que el crecimiento general intercenso fue de 10,6% (40,11 MM / 36,26 MM). En Capital Federal (Ciudad de Buenos Aires) el crecimiento intercensal fue de 4,1%, lo que puede implicar disminución por limitaciones de espacio físico o reducción, porque la composición de clase media y alta –quienes en general tienen menor cantidad de hijos- es en porcentaje mayor a otros distritos.
La tendencia a la mayor urbanización del país conlleva también la necesidad creciente de brindar a franjas vulnerables, que se sitúan en dichas zonas, mayores coberturas de salud, de educación, de justicia, de seguridad y ciertos bienes sociales a cargo del Estado (Nacional, Provincial y Municipal). Esto tiene como contrapartida, quizás directa o quizás indirecta, la necesidad de los distintos niveles de administración estatal de contar con mayores fuentes de ingresos, traduciéndose en la elevación casi constante de la presión tributaria que reciben los contribuyentes para poder afrontar parte de estos costos.
(iii) La tasa de fecundidad –el número promedio de hijos por mujeres en edad fértil- se encuentra en 2.3 hijos, siendo levemente mayor a lo que se considera la tasa de reposición poblacional (2.1 hijos por mujer). Esta tasa ha venido descendiendo a través de las décadas. No obstante, la preocupación central del informe es el análisis de la composición de su evolución.
No se ha verificado en el país, en las últimas 3 décadas, un descenso en el número promedio de integrantes de las familias de quintiles de ingresos más bajos (incluso en el más bajo continúa aumentando), cuando si ha descendido la de los quintiles medios y altos. CUADRO 1.
ESTE INDICADOR DE TASA DE FECUNDIDAD SE MUESTRA COMO EL MÁS PREOCUPANTE EN EL PRESENTE ANÁLISIS, YA QUE SI BIEN, EN GENERAL LAS FAMILIAS DE MENORES INGRESOS TIENEN MENOR CANTIDAD DE HIJOS QUE 40 AÑOS ATRAS, AÚN EN ALGUNOS ESTRATOS EL NIVEL ES ELEVADO. LA PERSISTENCIA EN ESTA TENDENCIA ACOMPAÑADA POR EL DESCENSO EN EL PROMEDIO DE HIJOS DE LAS FAMILIAS DE INGRESOS MEDIOS Y ALTOS, GENERA UN ACHATAMIENTO EN LA PIRÁMIDE POBLACIONAL SOCIOECONÓMICA.
Cuando existe una continuidad intergeneracional, en donde las familias de menores ingresos continúan o aumentan su cantidad de hijos promedio, se llega a generar también una mayor presión sobre la cantidad de bienes sociales que el Estado tiene que brindar a éstos. A su vez, como los sectores de ingresos medios y altos contribuyen en mayor medida al Estado vía impuestos –en valores absolutos, ya que, en porcentaje por el sistema regresivo de Argentina , familias de menores recursos pueden estar abonando un porcentaje alto de impuestos-, y dado también, la existencia de una menor cantidad de personas de estos estratos sociales a medida que pasa el tiempo, tendremos una causa más que llevará al Estado a ejercer mayor presión tributaria, sobre estos estratos y sobre el resto. Es decir, si achico en cantidad las personas de clase media y alta, para obtener el mismo nivel absoluto de recaudación de estos grupos vía impuestos, tendré que aplicarles mayor presión tributaria.
Finalmente, el crecimiento de la base poblacional en estratos de menores ingresos, genera mayor presión por aumentar el gasto educativo, el gasto en salud, el gasto social y también el gasto en justicia y seguridad –ya que, a causa de la falta de oportunidades para todos, algunas minorías eligen el camino delictivo para obtener sus ingresos-. En este sentido, Argentina no escapa a lo que sucede en otros países de América Latina, dejo un link relacionado con inseguridad y distribución de la riqueza: https://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com/2017/09/la-inseguridad-en-las-sociedad-otro-de.html
En general, también el gasto educativo, social, en salud, justicia y seguridad, por más que ocupe un mayor porcentaje dentro de los presupuestos estatales, no necesariamente terminará siendo de mayor calidad, debido a la cantidad de población creciente que requiere dicho gasto; con lo cual, unitariamente el gasto será menor.
Si bien, lo antedicho no significa que existe una relación directa entre mayor presión tributaria y mayor porcentaje de personas en los estratos bajos, la evolución y el cruzamiento de datos entre todas las variables exhibidas en los distintos cuadros genera el pensamiento de que sí existe alguna correlación y que nuestro país, a pesar de contar con buenas leyes referidas a la planificación familiar, no ha podido implementar programas eficaces que asistan a las parejas o mujeres de los sectores más vulnerables a decidir cuándo procrear.
(iv) Sumado a lo mencionado en el punto anterior, respecto de la tasa de fecundidad de 2.3 –CUADRO 2- que continúa siendo superior a 2.1 (tasa de reposición poblacional), en los últimos 40 años se triplicó la tasa de nacimientos por madres adolescentes menores de 20 años; donde el 15% -unos 106.000 nacimientos en un total de 700.000 anual aproximado- del total de los nacimientos en el país son hijos de niñas/mujeres. Como dato, podemos agregar que los embarazos en las adolescentes se dan en un porcentaje muy alto en franjas de estratos de ingresos bajos.
Esta relación de fecundidad/edad/ingresos es otro de los vínculos indirectos que genera, podríamos afirmar, que el sesgo de la fecundidad y el tipo de crecimiento poblacional en Argentina sea más el de un país subdesarrollado que tender a cómo crece la población en los países desarrollados. Aparejado a esto, hay mayor deserción escolar en secundarios de madres adolescentes, mayor presión sobre gasto social y padres adolescentes que al verse que tener que criar un hijo, pierden o acortan sus esperanzas de un futuro mejor.
(v) La tasa de crecimiento poblacional sigue siendo levemente superior al 1% anual, lo que significa que alrededor de 400.000 personas se incorporan al país año a año, como diferencia entre nacimientos más inmigración menos fallecimientos y emigración. Esto no tiene en cuenta las personas indocumentadas que llegan al país. CUADRO 2 y 6.
Al tener Argentina una inmigración positiva de aproximadamente del 10% del crecimiento poblacional anual (40.000 personas), nos encontramos aquí con otro de los factores en donde el Estado y la Sociedad en su conjunto deben año a año brindar nuevos servicios o ampliar los existentes en educación, salud, etc.
Igualmente, pese a crecer la población, el problema central no está en el crecimiento, sino en cómo está concentrada la población, tema tratado en el punto (ii) anterior.
(vi) Más allá de aumentar la pobreza intergeneracional, por aumento de la población y por peor distribución de la riqueza; aumenta más la pobreza en menores (tal como se expuso en el punto “El país de la precosidad”). Esto también implica la necesidad de un Estado que preste mayores servicios de salud, de educación, de asistencia social y otros tantos para atender esta demanda creciente y urgente que se presenta en Argentina. A su vez, la ausencia de oportunidades en los jóvenes, debido a la imposibilidad de dotar a todos de circunstancias que posibiliten su inserción estudiantil o laboral, es otro de los factores de presión hacia la inseguridad que se vive en nuestro país.
(vii) El constante aumento en la expectativa de vida es un factor muy positivo, aunque visto estrictamente desde el punto de vista de los recursos económicos se plantea la necesidad de rever y asegurar el bienestar para el creciente número de personas mayores de Argentina. CUADRO 5.
Si bien, no es objetivo de estas breves conclusiones, podemos afirmar que Argentina posee un buen sistema de seguridad social para la ancianidad, al cual se le pueden imputar ciertas falencias y que puede ser mejorado, pero que es relativamente amplio para cubrir amplios sectores de la ancianidad.
(viii) Sumado al crecimiento poblacional de Argentina, se agrega como punto de análisis, el crecimiento que se produce por la inmigración, que si bien ha disminuido su flujo en los últimos años, aún continúa. Solo a los efectos de ser objetivos, se puede afirmar que Argentina siempre ha sido un país con inmigración que se distribuía a lo largo y ancho del país. Sin embargo, en los últimos 25 años la inmigración, principalmente de habitantes de países vecinos, un alto porcentaje se ido ubicando en Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. También, sólo a efectos de ser objetivos, la inmigración recibida es en general de estratos bajos en busca de mejores oportunidades de vida. Con las razones podemos escribir un libro. Sin embargo, la cuestión fáctica es que esto existe y que es otro de los factores que contribuyen a que el Estado Nacional, Provincia y Municipal destinen parte de su presupuesto a atender estas necesidades y también a generar políticas que faciliten la convivencia e integración de estos nuevos habitantes.
Referencias : Jorge Luis OSSONA (CEHP/ UNSAM-CEINLADI-FCE-UBA) Trabajo año 2010. - http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/158561-50851-2010-12-13.html - http://www.eldia.com.ar/edis/20110522/la-nueva-inmigracion-desafio-escuelas-nuestra-region-educacion0.htm - Ernesto Krit (Sel Consultores).
(ix) Si bien la presión impositiva es cada vez mayor –aunque no es un factor determinante-, esto en Argentina (CUADROS 7 y 8) no se ha traducido y correlacionado con un aumento proporcional en la calidad del gasto público medido a través de 30 años, tal como expusimos, por una cuestión lógica: el aumento en los ingresos públicos no alcanza para satisfacer una base de demandantes de gasto público cada vez más grande. No se pretende una connotación política de este punto, sino una simple mención de cuestión fáctica.
A su vez, las regiones más pobladas del país son las que más problemas presentan para atender esta necesidad individual de mayor gasto, que ocurre en el ámbito educativo, de salud, justicia, etc.
A modo de ejemplo pondremos un cuadro extraído de “RADIOGRAFÍA DE LA EDUCACIÓN ARGENTINA”, DE AXEL RIVAS, ALEJANDRO VERA y PABLO BEZEM.
HABITANTES EN EDAD ESCOLAR (2001)
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REGION PATAGONICA
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C.A.B.A
|
NEA Y NOE
|
PROV. MÁS POBLADAS
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762.307
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570.947
|
3.326.200
|
6.599.092
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INVERSION EDUCATIVA POR ALUMNO ESTATAL EN PESOS (PROMEDIO 2006)
| |||||
REGION PATAGONICA
|
C.A.B.A
|
NEA Y NOE
|
PROV. MÁS POBLADAS
| ||
4.408
|
4.972
|
2.171
|
2.486
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RECURSOS EDUCATIVOS POR HABITANTE EN EDAD ESCOLAR CON NBI (PROMEDIO 2006)
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REGION PATAGONICA
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C.A.B.A
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NEA Y NOE
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PROV. MÁS POBLADAS
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30.539
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1.629
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15.377
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(x) Además de sumar el problema de la pobreza y la urbanización, a esto se adiciona los cada vez mayores problemas ambientales que genera: el aumento de la población, su concentración y la concentración de la pobreza. La carga de los problemas causados por factores ambientales en mayor medida recae sobre la espalda de los pobres y extremadamente pobres, siendo éstos quienes sufren los desaforados y muchas veces invisibles daños que se cometen contra la naturaleza.
CONCLUSIONES FINALES SOBRE PLANIFICACIÓN FAMILIAR
Pese a la complejidad del tema y aunque se piense que la procreación es un tema privado, sí debería interesar la forma que la misma toma a nivel macrosocial en nuestro país. Está en los gobernantes y políticos tomar conciencia de que el problema demográfico (aunque el mismo pudiese deberse mayormente a la concentración geográfica de la población, pero también a la cantidades de hijos por pareja, por mujer soltera, cantidad de hijos por segmento económico, o edad de las madres al procrear su primer hijo) existe y que se debe hacer algo al respecto, porque más allá del acto privado está el bienestar de todos y cada uno de los habitantes, y también el bienestar del planeta. Sin una población en equilibrio, el sistema (sociedad-naturaleza) no estará en equilibrio; lo que muy probablemente provoque que los problemas de inseguridad/seguridad, justicia/injusticia, educación/no educación, salud/enfermedad continúen. Sin un planeta sano y en equilibrio no habrá futuro o éste será cada vez más difícil. Uno de los componentes del planeta, y el más influyente sobre él, somos los hombres, y es hora de que hagamos un sacrificio por nosotros y por los demás. Fomentar políticas para autolimitarnos en cuanto a temas reproductivos es un debate pendiente en la sociedad argentina.
Fundamentalmente, la planificación familiar es crear conciencia en la población acerca de que las parejas o las mujeres puedan decidir los momentos y las cantidades de hijos a procrear. Esta definición, luego traerá aparejada la forma en que se elegirá educar a la población y los métodos anticoncepción que se recomendarán según la situación particular de cada mujer, hombre o pareja.
Podemos afirmar también que la planificación familiar es un tema de nivel de conocimiento que tengan las mujeres o parejas acerca de los métodos, con lo cual ésta está conectada al nivel educativo de la población en general y de segmentos socioeconómicos en particular. No obstante, siendo la educación un bien social de largo plazo, el trabajo en planificación familiar debería ser en paralelo con los intentos de mejorar la educación de la población y del desarrollo económico que un país puede alcanzar. Al observar este cruzamiento de desarrollo-educación-planificación muchas personas podrían afirmar que hay una relación directa, pero también muchas personas podrían decir y con razón que no la hay.
Fue desde los tiempos modernos, y aún es, deber de los gobernantes y políticos, generar e implementar modelos socioeconómicos y políticas sociales destinadas a crear condiciones de trabajo, salud y educación que permitan expectativas de progreso y finalmente progresar, en términos de bienestar, a nivel individual y familiar. Es en estos modelos que la variable forma y magnitud del crecimiento poblacional tiene también que ser tenida en cuenta.
Desde hace más de 30 años organizaciones como Naciones Unidas han hecho foco en recomendar políticas de planificación familiar. En general, estas recomendaciones apuntaron siempre a países en desarrollo o subdesarrollados, siendo los motivos principales de éstas, temas de salud en la mujer, disminuir riesgo de contagio de enfermedades, disminuir abortos peligrosos, otorgar poder de decisión sobre su cuerpo a la mujer y también apuntar al menor crecimiento de la población. Este último motivo, según expresa la Organización Mundial de la Salud es clave para aminorar el crecimiento insostenible de la población y los efectos negativos que este acarrea sobre la economía, el medio ambiente y los esfuerzos nacionales y regionales por alcanzar el desarrollo.
Hoy el mundo pone a los gobernantes y a toda la sociedad ante un nuevo deber, generar condiciones para que la población crezca de forma aceptable con el desarrollo económico y geográfico potencial, que les permita mejorar las expectativas de futuro de todos, principalmente los de menores recursos. La decisión acerca de implementación de políticas activas, en planificación familiar, muchas veces son difíciles de tomar y de implementar, porque muchos piensan que se interfiere con un derecho individual y privado. Sin embargo, quienes piensan en el bienestar general deben generar la conciencia que el beneficio a mediano y largo plazo será para todos.
Otro tema que debe ir aparejado y relacionado con el crecimiento poblacional y la planificación familiar interna, es el comportamiento de las migraciones internas y externas. Cuando se trata de introducir algún límite o algún incentivo a un sistema (en este caso poblacional/geográfico) tratando de inclinar una variable para la conveniencia del conjunto, deben atenderse todas las variables que influyen en el sistema completo. Nuevamente, pese a que son decisiones complicadas debe pensarse y debatirse: establecer normas que sean vistas como “límites” o establecer “incentivos”. Sobre esta materia tiene que ser evitada el límite visto como un tema discriminatorio.
Igualmente, como se mencionó acerca de la inmigración interna y externa, los aspectos o medidas orientadas a la planificación familiar no tienen que ser vista sólo como medidas contra los sectores más vulnerables o de segmentos de ingresos bajos. El problema no es la mayor cantidad de hijos de estos, sino que es la mayor cantidad de hijos sostenida en el tiempo a través de generaciones y el aumento en la cantidad promedio, a través de los años, relacionada con el descenso sostenido en el promedio de hijos en segmentos de ingresos medios y altos. A su vez, los aspectos relacionados con la planificación familiar no deberían tener que ver con pobreza/riqueza o con la posibilidad mayor o menor de poder brindarle un buen futuro a la descendencia; sino que la aplicación de políticas activas sobre el asunto tienen que apuntar a todos los segmentos de la pirámide social para crear una sociedad con mayor igualdad de oportunidades que la actual.
Para cerrar, mencionamos que implementar políticas activas en temas de planificación familiar es una de las vías para mejorar la forma en que crece la población. Otra de las vías –insistimos- principales es la educación como bien de largo plazo. Permitir el acceso libre a métodos anticonceptivos modernos, suministrar información, suministrar medicamentos o elementos de profilaxis gratis y generar desde el nivel nacional, provincial y municipal servicios de planificación familiar de buena calidad, verdaderamente activos y diligentes es un desafío que tiene que tomar actualidad dentro de las políticas públicas. En síntesis, para abordar una alternativa de mejora en el sistema social, se debe actuar con una batería de medidas, que en definitiva ayudarán a muchas personas, aunque parezca difícil de creer, a mejorar su situación social y, en el mediano plazo, a brindar mejores oportunidades para su familia, contribuirán a que descienda la fecundidad y a ordenar el crecimiento de la población, haciéndolo más lento. Por otro lado, permitirá al Estado otorgar mejores servicios sociales y de calidad individual superior a la actual; paulatinamente se aliviará la presión sobre el medioambiente, lo que permitirá una mejor convivencia con la naturaleza.
No hay manera de predecir qué magnitud podría alcanzar la población antes de que llegue a aplastar el planeta, metafóricamente hablando, pero pocos son los que quisieran saberlo por experiencia propia. Hoy no hay tiempo que perder, el mundo necesita que todos tengamos un rol activo para lograr un futuro mejor, la planificación familiar es una herramienta para ello.
lunes, 1 de julio de 2013
El futuro de la economía mundial podría depender de China
El nuevo golpe a la economía de mercado podría venir desde China. Las autoridades económicas de China anticiparon que su país necesita un crecimiento de 7% anual para que no se generen problemas de desempleo ni tensiones sociales, mientras que otras autoridades lo indican este parámetro en 6%. Sea cual fuese el porcentaje, vemos que en 2013 comienzan a plantearse en el mundo cuestiones de cómo será el futuro de China y cómo impactará en la humanidad si hay una desaceleración económica del gigante asiático.
China tiene casi 1300 millones de habitantes, lo que equivale a poco más de 1/7 de la población mundial concentrada en un solo país. Su PBI es el segundo del mundo, siendo aproximadamente el 14% de la producción mundial que se estima anualmente.
China es el principal comprador del mundo de la mayor parte de las materias primas, siendo también el segundo comprador de petróleo crudo, lo que implica que se ha convertido en la gran locomotora de los países no tan desarrollados y cuyas exportaciones tienen gran componente de materias primas.
Sin embargo, pese a un crecimiento sostenido que lleva alrededor de 30 años, en China ha comenzado a surgir problemas más relacionados con el desarrollo, pero que por su gran tamaño e incidencia en el mundo podrían tener un gran impacto en la economía mundial.
Mientras la economía China crezca, crecerá el consumo total del país, pero no sucede lo mismo con el consumo como % del PBI. Por ejemplo, en 2011 el consumo de los habitantes de China fue el que más contribuyó al consumo mundial, ya que su economía creció, empero la relación del consumo de los hogares respecto del PBI bajó. Esto se produce por la gran propensión de las familias chinas al ahorro, en parte producto de algunas de las reformas introducidas a su sistema en la década del 90, en donde se desarmó parte de la red de contención social y de salud. Esto generó que muchos decidieran ahorrar para su futuro, principalmente los más avanzados en edad. En tanto, que las familias más jóvenes ahorran, mayormente, para la educación de sus hijos y para su vivienda (en parte por el aún no desarrollado mercado de crédito de largo plazo).
La llamada en muchos países “Burbuja inmobiliaria”, las deudas de los gobiernos locales dentro de China, la desigualdad de renta entre ricos y pobres y la escalada de la corrupción, la cada vez más introducción de mayor mecanización y robótica en las fábricas chinas que producen tecnología y maquinarias para empresas multinacionales son algunos de los factores que pueden atentar para la baja en el crecimiento o para la generación del malestar social del que a veces mencionan las autoridades chinas. Asimismo, China abusa según muchos economistas de un desarrollo poco respetuoso del medioambiente y con crecimiento de macrourbes y megacomplejos que no generan buena perspectiva de futuro a quienes habitan en ellos.
Casos como Linfen y Tianying, ubicadas en el centro del país, llaman la atención por el grado extremo de polución hacia afuera, pero parecen más comunes hacia adentro del país. Según un informe del Banco Mundial, China cuenta con 16 de las 20 ciudades con más polución del globo e incluso un estudio del Gobierno chino reconoce que en dos de cada cinco urbes la calidad del aire oscila entre “contaminada” y “peligrosa”. China sería ya el principal emisor de CO2 del planeta, con un volumen superior a los 6.000 millones de toneladas métricas por año, lo que obligará a China a costosísimas inversiones para reducir sus niveles de contaminación, mejorar los parámetros de calidad y medidas fitosanitarias adicionales tras una virulenta campaña de los medios occidentales para defender la etiqueta ECO como medida de proteccionismo encubierto.
Desde el plano internacional, la no recuperación de la economía mundial hace que la alta dependencia de China de la demanda de economías desarrolladas genere factores de turbulencias.
Todo esto, hace prever que China tiene que sí o sí comenzar a reorientar su modelo en los próximos años con mucho más enfoque en el mercado interno. Buscar reducir el ahorro de la población, crear mejores redes de protección social (salud, pensiones) y reformar el sector agrario, podrían ser objetivos para ello. Sin embargo, esto podría conllevar que China se encarezca a nivel mundial, y sumada a la deuda local podría comenzar a enfriarse antes que mejorar el consumo interno. Otra medida podría ser inyectar dinero, desprendiéndose de activos financieros en reservas del Banco Central de China, lo que supondría un alta de tasas en varios países por la lucha para colocar la mayor liquidez que habría en el mercado; lo cual también supondría ajustes en alguna parte del globo.
En 2012 los bancos chinos, además de los cuatro billones de yuanes (580.000 millones de dólares) del programa estatal de gasto, concedieron otros 7,73 billones de yuanes (1,13 billones de dólares) en créditos durante los primeros siete meses de 2009 en un espectacular estímulo financiero para apoyar una economía afectada por la caída de las exportaciones. Así, los bancos han emitido más de un billón de yuanes en nuevos préstamos en las primeras dos semanas del 2010 (más del doble del promedio mensual de 400.000 millones de yuanes en la segunda mitad del año pasado), pero la agencia internacional de calificación Fitch ya ha advertido a China que “su crédito es insostenible y que los gastos de estímulo en respuesta a la crisis financiera global corren el riesgo de generar problemas serios".
Muchos inversores externos en las bolsas de valores de China también han empezado a sentir el vértigo de la altura y a cuestionarse el estado de solvencia de las compañías. Entonces, al primer síntoma de menores resultados empresariales, la volatibilidad será la nota dominante.
En síntesis, hemos observado como durante más de 3 décadas China ha ido orientando su economía interna hacia una economía de mercado, con la diferencia de tener un gobierno central inamovible por ser un único partido gobernante. Todos los primeros ministros han ido haciendo mejoras o retoques a este modelo. Quizás China siga teniendo margen para crecer, pero lo cierto es que de todos los países del mundo es el que menos respeta el medioambiente para efectuar ese crecimiento. A su vez, sus habitantes han ido mejorando en gran proporción su situación social, aunque con limitaciones, pero comparativamente con décadas atrás no puede negarse que en general están mejor. El tema fundamental es saber cuándo China estará tan cerca de sentirse una economía de mercado, que conlleve a pensar que sus problemas sean similares a los de Europa; lo cual lleve a pensar que estará ante una crisis de competitividad; pero China no es Europa y los derechos sociales de trabajadores están poco firmes, con lo cual pueden volver atrás y pauperizar su situación para ganar “competitividad”. El abanico de opciones acerca de lo que puede suceder con la economía china es muy amplio, pero de seguro que tarde o temprano, será China quien aseste otro duro golpe al sistema mundial de competencia, extendiendo su crisis, llevándola a los países en desarrollo y poniendo más y más en evidencia que un sistema mundial como el actual no es sostenible en el tiempo, ni beneficioso para los habitantes del planeta en largo plazo.
Tal como lo he planteado en varias notas, no soy un experto en economía, pero sí percibo a las claras las inconsistencias del sistema actual de competencia. Pensar uno nuevo es tarea de todos. Pensar en que los seres humanos podemos compartir los recursos es un desafío grande, pero no imposible, más si la ayuda está cerca.
Sin compartir no puede haber paz social, sin paz social no puede haber justicia social y sin justicia no puede haber futuro… Todo depende de nosotros... Hagámoslo posible…
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