Esta estimación mencionaba que 1
de cada 3 familias en América Latina tenían problemas de vivienda o habitaban
lo denominado como infravivienda. El número estimado que se brindó fue de 59
millones de personas con problemas de vivienda…. La verdad, creo que se quedaron muy por debajo en la estimación del
número total, ya que solamente Brasil y Argentina tienen más de 200 millones de
habitantes y si 1/3 tiene problemas, el número sería 66 millones; a lo cual sí
sumamos el resto de América Latina veremos que el número está mal elaborado.
Este estudio también menciona: “más de la mitad de las familias residentes en las 41 principales ciudades
latinoamericanas carecen de medios para comprar una vivienda adecuada”.
Según la ONG SOCIAL WACHT, en donde trabajan varios integrantes y ex
integrantes de la O.N.U. la falta de vivienda alcanza alrededor de 1.400
millones de personas en el mundo, hay que sumar otras 1.200 millones de
personas que viven sin servicios de saneamiento, que incluyendo las anteriores
totalizan 2.600 millones de personas (alrededor de 1/3 de la población mundial).
Se estima también que 1/4 de la población mundial no posee propiedades. Sin
embargo, lo más preocupante de todo es que las personas con carencia de
vivienda digna aumentan cada año.
En la página 3 del último informe de SOCIAL WACHT se menciona lo siguiente: Obstáculos para la
realización de los derechos humanos a una vivienda adecuada y a la tierra: Dada
la recíproca intextricabilidad de la totalidad de los derechos humanos, el
actual fracaso en garantizar el derecho a una vivienda adecuada y a la tierra
ha resultado en un ciclo
de pobreza absoluta que ha impedido el disfrute de diversos derechos
humanos afines, incluyendo el derecho a la alimentación, agua y salud, que están vinculados
de manera fundamental. Una serie de fenómenos mundiales estructurales y afines
continúan actuando como obstáculos a la plena realización de los derechos a una
vivienda adecuada y a la tierra en el contexto del desarrollo sustentable. Es
difícil concebir la implementación de estos derechos para la mayoría de la
población mundial sin confrontar estos temas.
Destaco en amarillo dichas
palabras para que el lector entienda por qué dichos factores (interrelación de
variables) en una visión superior son más peligrosos que una bomba atómica, ya
que una mala alimentación, no tener acceso a agua potable y no tener buenos
servicios de salud asociados, terminan causando enfermedades, que causan más
muertes que una bomba atómica. Esta es una de las emergentes más peligrosas del
sistema de comercialización en donde a todo se le pone precio y en donde todo
precio sube, y en donde para millones de personas se generan problemas graves
que atentan contra la evolución del planeta.
Veamos ahora, aspectos más locales:
2. Entre Buenos Aires y Gran Buenos Aires entre 2008 y 2013 se crearon 90
nuevos asentamientos precarios en el conurbano y existiendo en Ciudad de Buenos
Aires 864 asentamientos precarios. La población de las villas miserias en
Buenos Aires y Gran Buenos Aires aumentó 55% entre 2001 y 2010. La mayor cantidad de barrios informales, por otra parte,
se levantan en el partido bonaerense de La Matanza. En total, hay 156 villas y asentamientos
sostienen a 120.236 familias seguido por Quilmes, con 65 asentamientos y 35.713
familias en magras condiciones.
3. En el conurbano bonaerense el número según el
Ministerio de Desarrollo Urbano de Buenos Aires y un estudio confirmatorio de
la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNSG) más de 2 millones de
personas viven en las llamadas "villas miseria" de Buenos Aires
distribuidas entre mil asentamientos como algunos llaman ahora a las Villas de
Emergencia. Una parte significativa del crecimiento se estableció sobre la base
de extranjeros de países limítrofes, fundamentalmente Bolivia y Perú. Así, más
de dos millones de personas viven hacinadas en la provincia de Buenos Aires,
casi sin servicios y expuestas a la marginación, "en cerca de 1.000 villas
de emergencia, asentamientos y otro tipo de urbanizaciones precarias" en
el conurbano. La estimación pertenece al ministro de Desarrollo Social
bonaerense que aclara que los niveles de irregularidad y la inexistencia de
fuentes confiables hacen que la cuantificación del fenómeno sea tan sólo una
proyección sin datos certeros. El cálculo tiene como referencia un vasto y reconocido
estudio de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNSG) que registró
hasta 2006 un total de 819 villas y asentamientos en los 25 distritos del Área
Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que incluye a la Capital, donde hay 23
villas. Comparar la evolución de la población general y la de las villas sirve
para tener una dimensión de cómo creció el fenómeno (y lo sigue haciendo, según
funcionarios y especialistas): entre 2001 y 2006, la población general del AMBA
aumentó 6,6%, al pasar de 8,6 a 9,2 millones de habitantes, mientras que en las
villas el incremento demográfico fue del 57,5%. Hasta el 2011 otras
estimaciones señalan que el crecimiento superaría el 75%.
4. En La Plata y el Gran La Plata el número de
asentamientos precarios entre 2009 y 2013 creció de 109 a 162, un 48% en sólo 4
años. Estos fueron en parte los que más padecieron las trágicas inundaciones
del 2 y 3 de abril de 2013 en la zona de La Plata.
5. Según datos de mayo de 2013, en la intendencia de
Rosario calculan que 180 mil personas viven en condiciones de vivienda
precaria, lo que supone el 20% de la población de la ciudad.
6.
La provincia de Córdoba tiene 238 asentamientos urbanos
informales, de los cuales 26 por ciento tuvo su mayor crecimiento en la última
década. El dato surge de un relevamiento realizado por la organización Un Techo
Para Mi País (UTPMP). Exactamente la mitad están en la ciudad de Córdoba. En la
provincia, unas 26 mil familias viven en estos aglomerados urbanos. De ese
total, 17.500 están en la Capital. Es el primer estudio sobre este problema que
abarca a toda la provincia.
En el caso internacional podríamos centrarnos en dar ejemplos de cómo el mismo fenómeno de
falta de vivienda adecuada y crecimiento de las infraviviendas se produce,
podríamos nombrar el crecimiento de las favelas en Brasil. 3,6% de la población total del
país vive en condiciones precarias en favelas, la mayoría de ellas en las
grandes ciudades. La población que vive en favelas creció en la década pasada
el 39% en las capitales regionales brasileñas, con excepción de las ciudades de
Vitoria (capital de Espíritu Santo), Florianópolis (Santa Catarina) y Campo
Grande (Mato Grosso do Sul), donde se redujo el número de personas en esas
condiciones.El diario O Globo informó que, de
acuerdo con datos oficiales, en Río de Janeiro entre 2000 a 2010 la población
de estas comunidades pobres ha aumentado un 40%, de un millón a 1,4
millones de habitantes, mientras que el crecimiento en el resto de la
ciudad fue de 7,4%; a su vez han aparecido más de 118.000 viviendas nuevas en
las favelas, un alza que representa un 38,6%. El aumento de población residente en favelas fue
particularmente elevada en Brasilia, la capital federal, donde en la década
pasada hubo un crecimiento del 400%, y en Joao Pessoa (Paraíba), con un
incremento del 265% Como vemos, el
fenómeno se repite en Brasil, aunque con distintas particularidades.
Asimismo, podríamos hablar de
casos de infravivienda en África, India y otros países centroamericanos o del
sudeste asiático, pero por prudencia no quiero mencionar datos que están más
alejados de mi percepción. No obstante, los números globales lo demuestran, el
problema de la infravivienda es muy importante y de nivel mundial. Solucionarlo
implicaría, como venimos repitiendo en numerosas oportunidades, UN CAMBIO TOTAL
DE SISTEMA, aceptando relaciones mundiales basadas en compartir los recursos y
la cooperación, desplazando la competencia y el egoísmo de un sinfín de
aspectos que hoy trastornan la vida de miles de millones de personas.
Finalmente, basado en los
principios expuestos en las notas anteriores, trataremos de referirnos a
cuestiones prácticas, para ofrecer algún tipo de alternativa en la construcción
de un sistema establecido sobre correctas relaciones y promoviendo compartir
los recursos con el fin de lograr la evolución de la humanidad.
Describiré
algunas de las recomendaciones de la ONG SOCIAL WACHT y profundizaré sobre sus
propuestas con el objetivo de ver que es el sistema económico y político
mundial lo que debe cambiar si queremos solucionar el problema.
Lo
marcado aquí abajo en cursiva es lo que SOCIAL WACHT recomienda como acción
urgente:
Algunas
políticas mundiales deben ser implementadas con urgencia a fin de mejorar
inmediatamente las condiciones del hábitat de los miembros más desfavorecidos
de la población humana.
Las
medidas más importantes para los Estados son las siguientes:
•
Implementar los principios y compromisos legales de los derechos humanos y
medioambientales; Para abordar esta propuesta es
necesario cesar con la competencia que fija el costo laboral como una mercancía
en ambos sentidos por los derechos humanos y por los ambientales. Para ello me
referí en la nota http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2013/05/el-cambio-mundial-y-el-pbi-mundial-como.html de cómo se tienen que armonizar un
conjunto de leyes en todos los países, de forma de dejar de lado al ser humano
como variable de costo. En la misma nota se menciona la armonización de las
leyes con el planeta para que se pueda producir en armonía con el
medioambiente. Para dar mayor explicación, cuando el trabajo del ser humano
comienza a competir, siempre habrá alguien dispuesto a trabajar por un mínimo,
esa persona seguramente vive en una casa precaria en donde su posibilidad de
prosperar es muy pequeña, pero única en su visión de la vida, y lo que genera (no
él, sino millones que efectúan esta nivelación hacia abajo) es lo siguiente:
(i) provoca que quienes están pidiendo por su trabajo mayor costo tengan que
bajar sus pretensiones, con lo cual precarizan más su estilo de vida; (ii)
provoca migraciones externas o internas de lugares donde no hay trabajo hacia
esos centros urbanizados donde se vive precariamente, esta gente busca la
oportunidad que consiguió ese que decidió bajar su costo laboral y en general
se instala precariamente dónde puede y cómo puede, tal vez hasta con familia.
•
Poner en marcha medidas de control contra el crecimiento desenfrenado del
mercado y la privatización de la vivienda y los servicios básicos; Esta es una medida coherente, pero todo el
sistema debe cambiar para que pueda ser puesta en práctica y fundamentalmente
tiene que cambiar el sistema desde los países más poderosos hasta los menos
poderosos. Ampliando este tema, podemos decir que en un sistema basado en
compartir los recursos muchas mercaderías y servicios no debieran regirse por
la competencia; pero qué hacer? Una propuesta para generar alternativas de
vivienda está relacionada con desurbanizar, como mencioné antes. Algo de la
idea está desarrollada en la siguiente nota http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2012/12/cambiar-el-sistema-un-mundo-mejor-parte.html la
cual más adelante profundizaré.
•
Armonizar las leyes locales y nacionales con las normas internacionales de
derechos humanos y las normas medioambientales; Es imprescindible, ya que la competencia sólo puede primar donde la
misma se realiza con normas similares. Para ser más concretos, daré un ejemplo,
sí una fábrica en China que hace picaportes (por decir un ejemplo) que tiene
miles de empleados, que trabajan una larga jornada laboral y cobran un magro
salario, tendrá influencia en casi todos los picaportes del mundo y eso hará que
no haya picaportes locales en varios países, que haya poco trabajo y que no
puedan consumir, ni ahorrar para construir una vivienda. http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2013/05/el-cambio-mundial-y-el-pbi-mundial-como.html. El
conjunto de interrelaciones y de variables es tan amplia en la economía, que
sólo grandes seres de sabiduría pueden tener idea de cómo actúan las fuerzas de
mercado (ver http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2014/02/el-reagrupamiento-del-pensamiento.html)
•
Introducir las reformas urbana y agraria basada en los derechos humanos; por sí mismo esta oración no dice nada, ya
que hay que llevar a la práctica muchos aspectos que contemplan estas palabras.
•
Desarrollar planes de consolidación para garantizar el desarrollo simultáneo y
colectivo de todos los grupos, enfocando de forma especial la realización
inmediata de los derechos de los más marginados. También se trata de una expresión de deseos.
• Garantizar en las leyes,
políticas y prácticas disposiciones enérgicas para la igualdad de género. Este tema es más importante en el fondo, ya
que el desarrollo de la infravivienda ha tenido que ver con la necesidad de
lograr un hogar (el que sea) por parte en general de familias de bajos ingresos
o muy bajos, quienes en general tienen altas tasas de natalidad, y en donde al
crecer sus hijos e irse del hogar vuelven a acceder por falta de oportunidades,
por falta de preparación o por muchas variables que los llevan a permanecer en
la pobreza, a infraviviendas, con lo cual se agranda permanentemente la base de
quienes viven en esas condiciones. A ello sumemos la inmigración interna, que
muchas veces, cuando una familia que viene de zona rural llega a la ciudad,
encuentra condiciones mínimas, en comparación con las desesperantes condiciones
en que vivía en el ámbito rural, esa mejora (por mínima que sea) a veces viene
acompañado de una mayor tasa de embarazos, con lo cual también amplia la
cantidad de personas en segmentos bajos viviendo en infraviviendas. Por ejemplo
en Argentina, debido a que clases altas y medias, en general, han ido
disminuyendo la tasa de natalidad, mientras que segmentos bajos han mantenido
dicha tasa, con el correr de las generaciones, la tecnología creciente y la
falta de oportunidades para muchos, se genera un achatamiento de la pirámide
socioeconómica, con lo que en el mediano y largo plazo ello implica: mayor
necesidad de gasto público en educación, mayor necesidad de gasto público
social, de salud, y también de justicia y seguridad. Como lo expliqué en las
nota http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2013/07/planificacion-familiar-algunas.html; http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2013/06/urbanizacion-un-problema-mundial.html; existe una enorme falta de abordaje del
problema y hay que generar urgentemente políticas de Planificación Familiar,
que toma formas como generar conciencia de cuándo procrear, usar métodos
anticonceptivos, y por supuesto hacer mayor esfuerzo en la inserción de mujeres
en la sociedad y economía del país. A la larga, una sociedad que se ordena es
una sociedad que evoluciona.
•
Proporcionar a las comunidades y a los individuos el acceso equitativo a
recursos legales y a otros recursos, incluyendo la reparación judicial, por la
violación de los derechos humanos y daños medioambientales (mecanismos de queja
eficaces pueden ayudar a promover la justicia medioambiental y desarrollo
sustentable); Sobre este punto el Estado debe
ir seriamente, sí existen normas ambientales o de derechos humanos que hayan
sido violadas por empresas, hay que convertir dicha empresa en una cooperativa
como forma de resarcimiento (siempre que el daño sea mayor que el valor
patrimonial), ya que se podría decir que el capital (los dueños o accionistas)
aprovecharon durante años el medioambiente, ganando más de lo que deberían por
no cumplir leyes ambientales y generando un perjuicio a la sociedad.
Declaraciones de este tipo sólo sirven sí se contextualizan en la práctica.
• Tomar seriamente
los compromisos, según están establecidos en los instrumentos internacionales de
derechos humanos y medioambientales, para las obligaciones extra-territoriales.
Me remito al punto anterior y agrego. Un Estado o
País puede salir en defensa de una empresa que actuó violando leyes ambientales
en otro Estado o País, el tema es cuando el Estado toma represalias que perjudican
a las empresas o productos del país inicialmente agredido. Es algo casi insano
para el mundo cuando esto sucede. Entonces, una manera de afrontar compromisos
extraterritoriales es que se equiparen normas ambientales, tal como se expresó
en la nota http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com/2013/05/el-cambio-mundial-y-el-pbi-mundial-como.html.
En forma sintética trataré de abarcar en los siguientes
párrafos algunas ideas prácticas para desarrollar algunos conceptos
relacionados con eventuales planes para mejorar la situación de millones (al
menos en Argentina) de quienes actualmente residen en lo denominado
infraviviendas.
Primero: Antes que nada los políticos deben dejar de
pensar en términos de problemas municipales de la vivienda y verlo como un
problema federal, ya que Argentina tiene más de 90% de urbanización y muy
marcadas 5 o 6 concentraciones poblacionales: GBA, Gran Rosario, Gran Córdoba,
Gran La Plata, Gran Neuquén y quizás Gran Mendoza. El tema es que en las
grandes concentraciones se producen 2 fenómenos que fueron abordados en otras
notas, como la extrema urbanización y la falta de planificación familiar (ambas
conectadas de alguna manera con migraciones externas e internas hacia los
grandes centros urbanos). La falta de planificación se da mayormente en
segmentos socioeconómicos bajos, por falta de conciencia en la procreación,
porque se encuentran muchas veces con pequeñas oportunidades (posibilidad de
changas, escuelas, hospitales) que no tenían antes, etc., pero luego de una
generación o dos y sin oportunidades reales los problemas se agravan para ellos
y para la sociedad. Al respecto, sino existe un verdadero plan para generar
conciencia en la procreación responsable, el problema se agravará. El tema pasa
también porque los políticos y opinologos por demagogia quieren asignarle
mayores derechos a los estratos bajos, lo cual es totalmente cierto, pero
muchas veces no quieren asignarle ninguna obligación, más en este caso que por
tratarse de un derecho muy de ámbito privado se hace difícil generar la
obligación, por eso subrayo que es un tema de conciencia más un conjunto de
políticas activas en el tema.
Segundo: Crear un país federal implica que tenemos
que mover grandes masas de población hacia lugares del interior. Esta oración
conlleva la necesidad de un gran plan estratégico nacional, en donde
intervengan los diferentes niveles de administración del país.
El primer paso sería establecer los
lugares objetivos donde la gente pueda optar para mudarse, principalmente
apuntando a pueblos pequeños o casi abandonados, pero que tengan accesibilidad
por ruta o ferrocarril. Cabe la
posibilidad de crear también nuevos pueblos. En este aspecto es tarea del
Estado a todo nivel generar “la tierra” donde se vivirá. Esto se puede hacer
por varias vías: (i) que se dediquen ingresos estatales a la compra de tierras
y luego se lotee entre quienes desean instalarse en ese lugar, sin importar si
es pequeño o grande (10 o 100 o 1000 familias), lo importante es comenzar a
hacerlo; (ii) que se investigue a los políticos y su entorno para ver cómo
hicieron sus posesiones –sabemos que en Argentina la corrupción ha generado por
distintos medios la posibilidad de que individuos de la nada sean poseedores de
grandes extensiones- y a estos habría que expropiarles y luego sí la
investigación resulta en contra se les formulan los cargos pertinentes, sí la
investigación les resulta a favor se les abona lo que corresponde por la
expropiación; (iii) lo mismo que en el punto (ii) hay que hacer con algunos
empresarios de dudoso origen, más que nada los relacionados o vinculados o
sospechados por lavado de dinero; (iv) incentivar la donación de tierras o el
pago de impuestos con tierras. Es obvio que, todo esto tiene que ser acompañado
por una serie de leyes a nivel nacional, provincial y municipal que reglamenten
el accionar para lograr tener la tierra. Sin el primer paso, que es encontrar
una manera de legalizar la propiedad a millones de familias es imposible seguir
adelante con el plan.
Quiero detenerme unos minutos aquí y
hacer una crítica constructiva del modelo actual, en donde se trata de brindar
vivienda en el lugar donde están las infraviviendas o cerca. Esto tiene que ver
por cómo ve la humanidad al gran mercado de la vida. Se piensa que si no están
dentro de un marco poblacional importante, no habrá oportunidades, se piensa
que quienes viven en las zonas altamente urbanizadas son parte de un gran
mercado y cuanto más grande mejor. Sin embargo, se omite que donde hay mucha
población hay también oportunidades de menor calidad, que en su mayoría son las
que acceden quienes viven en la infravivienda, por lo tanto su salida o logros
serán limitados; se omite también que los lugares mayormente poblados sufren
más contaminación de distintos tipos (basura, fabril, aguas subterráneas de
menor calidad, etc.).
La alternativa es seguir como hasta
ahora y generar planes de vivienda en los centros ya urbanizados, como se
pueda, sin planificación integral, sin saber cómo vivirá o de qué vivirán las
familias en el futuro, aún cuando hayan conseguido una casa mejor.
Segundo. Uno de los puntos más
importantes a tratar en un plan integral es de qué vivirán las personas, que lo
abordaré en el punto siguiente, ya que antes quisiera referirme a otros
requerimientos de un plan integral.
Me referiré en este párrafo al acceso
a la energía (eléctrica fundamentalmente), ya que, al descentralizar habría que
tener en cuenta la dotación de energía para quienes vaya a poblar tal o cual
sitio. Al respecto se puede considerar como potencialmente mejor, a lugares por
donde pasen cercano líneas de alta o media tensión; lo que posibilitará el
armado cercano de pequeñas subestaciones transformadoras, para así alimentar al
nuevo pueblo o al pueblo que crezca por recibir más habitantes. Las inversiones
para esto podrían ser canalizadas de varias maneras: (i) a cargo del Estado con
fondos provenientes de créditos y cuya devolución esté relacionada con la
producción futura del lugar; (ii) inversiones puras del Estado; (ii)
inversiones de empresas de energía de la zona. Quisiera hacer una salvedad
aquí, ya que anteriormente escribí la nota http://nuevaeconomiaycompartir.blogspot.com.ar/2014/02/la-necesidad-de-un-nuevo-paradigma_13.html,
en donde me referí a que la irrupción de los Maestros de Sabiduría a la escena
pública conllevaría en pocos años el surgimiento de nuevas fuentes de energía,
baratas, limpias y disponibles para todos. Esto último cambiaría radicalmente el
mundo y tendría un efecto positivo y acelerador en este tipo de planes, ya que
la energía de los “nuevos pueblos” sería brindada de manera más fácil.
Otro aspecto a tener en cuenta es el
agua. Es evidente que al comienzo el agua tendrá que ser de pozo, por lo que
habrá que testear los lugares en donde: (i) exista agua subterránea de calidad;
(ii) exista posibilidad futura de poder formar alguna cooperativa de agua en
base a existencia de agua dulce de lagos o ríos, para dotar de mejores
servicios a los lugares. Como paréntesis
y pensamiento futuro acerca de este párrafo podemos hablar que ya se hacen
pruebas con arena modificada nanotecnológicamente, y que sirve principalmente
para purificar aguas, debido a que la arena común se utiliza en algunos
filtrados y que la nano arena es mejor, por lo tanto, será posible en un futuro
cercano encontrar soluciones para mejorar más rápidamente la calidad del agua.
El tercer aspecto, dentro de este
segundo punto, está relacionado con la integración de servicios generales. Es
lógico pensar que todo esto tiene que ser parte de un gran plan nacional para
desurbanizar, mejorar la calidad de vivienda de millones de personas, ofrecer
oportunidades de trabajo y mejorar el país a largo plazo; por todo esto, en el
plan tienen que existir compromisos de empresas de telecomunicaciones, de
energía y de un amplio conjunto de la sociedad y de los empresarios para que la
generación de nuevos pueblos y su desarrollo sea lo más rápido y armónico
posible.
Desde el aspecto gubernamental, se
deberá tener en cuenta la instalación de salas de primeros auxilios que sean
potenciales futuros hospitales; fuerzas de seguridad con condiciones edilicias
y equipamiento necesario para atender eventuales problemas (que seguramente los
habrá), planes de estructuración de ampliación del pueblo; generación de
organizaciones de arquitectos e ingenieros que asistan en la formación de los
poblados; accesos a rutas cercanas; cercanías a ferrocarriles; etc.
Una de las ideas que puede ser
aplicada aquí es repoblar pequeños pueblitos que paulatinamente hayan ido
perdiendo población con el correr de los años, de ser posibles, pueblos con
acceso a ruta, en donde pase cercano una línea de ferrocarril y en donde
existan al menos calles con mejorados (para que cuando llueva todo no se
transforme en un caos).
Tercero. Como mencioné en una nota
anterior, hasta ahora, el que lea el presente artículo se preguntará, de qué
vivirá toda la gente que se mude a esos lugares. La primera fuente de trabajo
va a estar relacionada con lo que venimos mencionando en el blog repetidamente,
que es el destino de tierras para agricultura, ganadería, hortalizas, frutas y
verduras; de forma de que sean estos nuevos habitantes quienes se provean la
comida. Otro factor a tener en cuenta sería la instalación de un mercado para
que puedan aprovisionarse desde un comienzo. Recordemos que dentro del marco
que veníamos explicando, no es necesario el dinero para comprar las mercaderías
básicas, por lo que el mercado es simplemente para provisión de la gente.
Por ejemplo, en Argentina la
producción de alimentos primarios debiera multiplicarse al menos por 5. Con el
paso de los años esto conllevará la creación de pequeñas empresas productoras
de alimentos con algún tipo de valor agregado, de manera que además de generar
trabajo, se pueda abastecer al mundo de una inmensa cantidad de alimentos
sobrantes, contribuyendo con estas formas de bienes al sistema mundial
relacionado con compartir los productos y servicios.
Una de las pocas salidas posibles,
que surge para la integración de gran cantidad de gente al ámbito productivo en
Argentina, es explotar al máximo las posibilidades que nos ofrece la tierra.
Posteriormente, deberían ir creándose pequeñas industrias que agreguen valor a
los productos de la tierra. Nuevamente, tengo que volver a referirme al rol del
Estado en este punto, ya que muchas personas que deberían mudarse a “estos
pueblos” carecen actualmente de la cultura de trabajo de la tierra. Para
abordar este tema, deberían crearse organismos de instrucción compuestos por
ingenieros agrónomos, veterinarios, arquitectos, especialistas en botánica;
también deberían sumarse organizaciones que nucleen a productores de verduras,
frutas y hortalizas y organizaciones productoras de animales. Este conjunto de
profesionales y personas entendidas podrán acordar para trasladarse
temporariamente, o formar grupos definitivos en los llamados “nuevos pueblos”.
Cuarto. Respecto a la vivienda inicial de esta gente, hay
que tener en cuenta, que en un comienzo hay que realizar rápidamente algún tipo
de instalación, para que la gente pueda ocuparla y sea mínimamente habitable;
por lo tanto un plan estratégico podría contemplar planes de construcción
graduales. Como por ejemplo: en una primera etapa, una alternativa sería efectuar
modificaciones a contenedores (tomando los miles existentes en playas de
contenedores de Buenos Aires o Rosario), 2 o 3 por familia como mínimo. Habría
que dotarlos de servicios básicos, efectuar colocaciones primarias de baños,
agua y electricidad, y de ser posible algún tipo de calefacción/refrigeración.
Teniendo en cuenta que ya existen muchos proyectos para efectuar modificaciones
sobre estos contenedores para transformarlos en casas, tomaremos uno o más proyectos
para efectuar esta primera acción acerca de dónde vivirá la gente al comienzo.
Por otro lado, de manera paralela a la organización relacionada con
profesionales y personas calificadas para enseñar acerca de la explotación de
la tierra, habría que crear organismos especializados en la urbanización y
construcción de viviendas y barrios, en donde participen arquitectos,
ingenieros civiles e hidráulicos, agrimensores, etc. Este tipo de organización
tiene que ser creada en forma conjunta entre el Estado (a todo nivel) como
impulsor y los diferentes colegios profesionales.
Los segundos pasos serán efectuar los
planes de explotación de la tierra y comenzar a construir viviendas de material.
Para ello hay que asegurar los materiales primarios como ser generar una fábrica
de ladrillos en el lugar y generar una cantera para extraer piedra. Asimismo,
si es posible, una o varias de las poblaciones a establecer debería estar cerca
del Río de La Plata o del Mar Argentino, para facilitar la extracción de arena
y con esta enviarla al sistema de intercambio (tal como lo venimos
proponiendo), como otro elemento de la construcción. Es probable que todos los
materiales no se puedan obtener del mismo lugar, por lo que en la confección de
un plan nacional habrá que tener en cuenta que nuevos poblados pueden actuar
como proveedores de algún material en particular; esto tiene que ser pensado
como un plan integral en donde participen municipios y provincias, ya que
además de aportar dinero y funcionarios para el trabajo, deberán aportar el
conocimiento de cómo puede integrarse determinado lugar al plan nacional.
Podemos seguir, con quintos, sextos,
séptimos pasos, etc. Como también pensar desde un inicio en qué hacer con la
basura, con los mejores métodos de reciclaje y efectuando quema del resto para
generar energía.
Quise aquí plantear una idea de
desconcentración de la población, de generación de poblados nuevos que puedan
ser planeados abordando la lógica de la autoproducción, de la autogestión y del
planeamiento urbano y suburbano en bases ecológicas y sustentables, que además
con el tiempo se transformen en sitios productores que otorguen bienes al gran
mercado de intercambio basado en compartir los recursos, ya sea nacional como
internacional. Este pretendido aporte se base en no seguir con los modelos
tradicionales de urbanización, en donde se insiste con mejorar el sistema de
vivienda en un lugar que está parcialmente corroído por la sobrepoblación, por
la contaminación y a veces desbordados por males como la inseguridad y el
narcotráfico. Fomentar la desurbanización es contribuir a la creación de un
país federal, integrado y con mayores posibilidades futuras para todos de
mejorar.
Esto es una idea, que propongo en el
blog, y todo aquel que pueda aportar algo será bienvenido, ya que, la
construcción de un mundo mejor sólo se dará colocando en los cimientos de la
nueva sociedad bases cooperativas y construidos con el aporte de todos.
Sin compartir no hay
justicia social que alcance a generar un futuro brillante, sin justicia social
no habrá paz, las luchas de los hombres seguirán menguando su potencial
evolutivo, sin paz el futuro se oscurece: compartir es la manera más sabia y
evolucionada de lograr que la vida en nuestro planeta, en las décadas por venir
brillen en una feliz armonía, forjada con el sentimiento de unidad y
pertenencia a un raza en evolución que somos cada uno y todos nosotros.