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lunes, 6 de mayo de 2013

FUTURO DEL MUNDO - LOS LIDERES MUNDIALES Y SU CEGUERA

Pese a que el mundo está otorgando claras señales acerca de la necesidad de cambio, desde el punto de vista económico, político y ambiental; los grandes dirigentes mundiales sólo tienen su cabeza puesta en cómo mejorar económicamente su país, tratando de liderar distintos escenarios o de posicionar a su país con mayor cuota de poder en algún aspecto en particular. De este modo se deja de lado cualquier visión global que busque la mejoría del planeta en su conjunto.

Con los modos de producción y consumo actual existe: un excesivo consumismo en un tercio de la humanidad; otro tercio que vive como puede, con limitaciones y quizás con posibilidad de otorgarse algunos pequeños placeres; pero también existe un tercio que sólo sobrevive.

Tenemos actualmente que gran parte de la humanidad, podríamos decir dos tercios, padece el sostenimiento del sistema actual que mantiene la irracionalidad de la economía competitiva en un mercado global que permite la acumulación de riqueza y la no distribución correcta de la misma, de forma paralela con la degradación ecológica del planeta y con la convivencia de miseria en grandes sectores poblacionales del mundo. Esta situación basada en la incapacidad de que muchos dirigentes mundiales asuman un liderazgo global a favor del mundo y no a favor de su país, genera en muchos lugares una dominación de la mayor parte de la población por parte de políticos que desean mantenerse en el poder (aún aquellos que alternan diversas posiciones gubernamentales a lo largo de los años por no pertenecer a los partidos o facciones gobernantes) y por parte de entidades financieras, grandes multinacionales y grandes empresas nacionales (no por el ente jurídico, sino más bien por el esquema o sistema que sin darse cuenta o no, pretenden imponer sus accionistas o directores). Una síntesis de miseria, dominación y mezcla de estados cuasi o pseudo democráticos se contiene asimismo como un sistema social que funciona como un espejismo que impide ver el potencial de la humanidad para introducir cambios que nos eleven como raza.

Del mismo lado de la balanza están aquellas personas exitosas en diversas disciplinas (cuando hablo de éxito, me refiero a que un reconocimiento de cualquier actividad o arte va acompañado por cierto bienestar económico) que se convierten fácilmente en formadores de opinión y promueven el bienestar del sistema actual como si fuera lo máximo a lo que puede aspirar la humanidad. Para estos conlleva su visión una limitación muy grande, respecto de solamente ver el mundo de un pedestal pequeño y no poder observar el grado de degradación en varios aspectos que ha caído la humanidad.

Del otro lado, varios intentos fallidos de crear sistemas más socializados convergieron o van convergiendo en vicios como corrupción, intentos de perpetuidad y falta de real democratización, mezclándose con creación de burguesías nuevas o continuidad de las anteriores, promueven una visión incompleta o corroída, fácil de atacar por la dialéctica de “la economía de mercado competitiva” por no poder lograr bases firmes y permanentes como modelo social para elevar a la humanidad.

Desde hace poco más de 2 siglos, el capitalismo (podríamos decir con la primera revolución industrial) y el socialismo (con todas sus variantes, comenzando desde los experimentos del Conde de Saint Simon) han mantenido la puja por pretender imponerse acerca de qué es mejor para la humanidad. Es obvio que el poder económico hoy pauta que el capitalismo parece haber triunfado, pero esta es la visión acerca de la que tanto se mencionó en el blog, ya que sus males pueden llevar al planeta al colapso.

Ahora, quisiera terminar con una reflexión. Sí usted o yo fuéramos Dios o la gran entidad que rige nuestros destinos, y nos preguntásemos lo siguiente: ¿Es el capitalismo lo mejor para la humanidad? ¿Es lo máximo a que puede aspirar una civilización que pretende evolucionar? Creo que sin duda, por cómo está el mundo, la respuesta sería no. Entonces, ¿por qué los dirigentes mundiales no se ponen a trabajar en la creación de un nuevo sistema? Es hora de actuar y de que todos pongamos nuestro granito de arena para efectuar el cambio…primero de conciencia y luego llevarlo a la práctica.

martes, 9 de abril de 2013

LA REFORMA AGRARIA – ANÁLISIS DEL PROBLEMA - PARTE 1

UNA SITUACIÓN NO DESEABLE PARA LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO
Para no ser tan extenso en el tema, prefiero dividirlo en 2 partes. La primera orientada a analizar la cuestión de por qué se necesita una reforma agraria dentro del marco de una economía basada en compartir los recursos. La segunda basada en los análisis de las alternativas efectivas para lograr tal reforma.
Aquí va la primera parte.
Desde comienzos de la década del ´70 mucho se viene hablando de la necesidad de implementar en los países en desarrollo una “Reforma Agraria”; por lo que, a continuación analizaremos brevemente qué significa la concentración de tierras y por qué se ha dado tal fenómeno.
Cuando hablamos a reforma agraria hay varias acepciones que pueden mencionarse.
La primera y la más esperada es la referida a la lisa y llana redistribución de la tierra tendiendo a la desconcentración de la misma, para lo cual tenemos que considerar que existe actualmente concentración, y aquí van algunos datos:
Sin ahondar en las causas, de los casi 300.000 productores agropecuarios que existen en Argentina, tan solo 4.000 poseen casi la mitad de la tierra: el 1,3% de los propietarios es dueño del 43% de la superficie. Alrededor del 70% de la zona núcleo pampeana no es trabajada por sus dueños, sino por distintas variantes de arrendamiento, en buena parte con contrato accidental. Esto provoca que la renta agraria sea aplicada en menor grado al desarrollo del interior o a la mejora de la producción agropecuaria. Actualmente, se monopoliza en pocas manos la renta, ya que los pequeños productores que quedan dejaron de trabajar sus tierras, convirtiéndose en mini rentistas por alquiler sus tierras a los pooles de siembra, fondos de inversión y a grandes contratistas.
Otros datos son:


1960
1988
2002
CANTIDAD DE EAPs
471.756
421.221
297.425
MILES DE HECTAREAS
175.143
176.897
174.808



Tamaño de la EAP (ha)
1988
2002
Variación en %
Menos de 50
186.940
137.241
-26,6
50,1 a 200
95.089
69.495
-26,9
200,1 a 500
47.772
40.221
-15,8
500,1 a 1000
21.101
21.441
+1,6
1000,1 a 2500
15.296
16.621
+8,7
Más de 2500
12.159
13.213
+8,7



EAP: Empresa agropecuaria productiva. He aquí que la definición de empresa puede incluir a familias que explotaban su campo en forma de empresa.
Para ejemplificar este proceso, según el investigador de Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), Eduardo Basualdo, existen en la provincia de Buenos Aires 1294 propietarios con más de 2500 hectáreas. Son 799 los que tienen entre 2500 y 4999 hectáreas, 242 entre 5000 a 7499 hectáreas, 92 entre 7500 y 9999 hectáreas, 108 entre 10.000 y 19.999 hectáreas y 53 de 20.000 en adelante, incluidos los estados nacional y provincial. En conjunto, son dueños de 8,8 millones de hectáreas, algo más del 32 por ciento del total de la provincia.
Respecto a esto, ¿es lógico lo que sucede dentro de la economía de mercado? La respuesta es sí, ya que han quienes concentran la tierra han podido aprovechar economías de escala en distintos ámbitos agropecuarios y han tenido espalda para soportar, aprovechar y aprovecharse de otros cuando se suceden crisis en algún sector del agro. Pero, no es correcto para la sociedad o para el planeta en su conjunto.
Otro ejemplo de lo que sucede es lo citado por Eduardo Buzzi (representante de la Federación Agraria Argentina –que nuclea a los propietarios y productores pequeños): “Consideró, asimismo, alarmante el cambio respecto de la cantidad de tierra necesaria para que con el trabajo familiar se pueda vivir dignamente y progresar:"Entre 1979 y 1983 -no tan lejos en el tiempo- en Marcos Juárez un productor con 38 ha de propiedad obtenía un ingreso equivalente a $ 1200 mensuales. Hacia 1994, para obtener ese mismo ingreso, se necesitaban 160 ha. En la campaña 96-97, con el aumento de los precios internacionales de los commodities, con 100 o 120 ha una familia podía hacer un retiro suficiente para las necesidades familiares. En 1999-2000 ya es necesario para ello superar las 350 ha. Podrá haber, pues, cosecha récord, pero lo cierto es que en la región núcleo pampeana hay 150.000 productores que han dejado de serlo, puntualizó el preocupado dirigente. En el sector agropecuario la apertura y la desregulación fueron las bases para que se dé una recomposición del latifundio. Al no existir -dijo Buzzi- entes reguladores, formadores de precios, ni legislación que limite la concentración de la tierra se generaron condiciones que permitieron una recomposición de los latifundios, o sea un retroceso hacia la época anterior al Grito de Alcorta, que dio origen a la FAA”.
En la producción agraria se produjo una revolución tecnológica, que en la región pampeana empezó a verificarse desde mediados de la década del noventa, basada en la siembra directa y las semillas transgénicas. Este nuevo patrón productivo generó una fuerte caída de los costos, una reorganización de los modos de cultivar y el surgimiento de nuevos actores económicos en el sector. Este cambio tecnológico demanda mucho menos trabajo manual y mucho más capital. Se necesitan millonarias inversiones en maquinaria para siembra directa, que son distintas a las tradicionales. Por esto, como una de las causas, surgieron contratistas –la mayoría son además medianos o grandes productores– que van por los predios con sus maquinarias a realizar el trabajo, que en la agricultura tradicional podía llevar de uno a dos meses, según la extensión, y hoy se realiza en uno o dos días. A la vez, los transgénicos exigen la utilización creciente de agroquímicos, como herbicidas y fertilizantes, que elevan el rendimiento por hectárea. El profesor Horacio Giberti, uno de los mayores especialistas en política agropecuaria, explica en una entrevista realizada por Isaac Grober, miembro del Consejo Editorial de la Asociación Civil-Cultural Tesis 11, que “en la agricultura tradicional el chacarero araba, sembraba, lo que le demandaba un mes de trabajo en una chacra corriente y luego hacía algunos trabajos culturales, como en el caso del maíz, o ninguno, como en el trigo. No había defensa del cultivo, en el sentido de que no se aplicaban herbicidas, ni fertilizantes, de manera que el chacarero veía crecer bien o mal el cultivo. Luego venía el período de cosecha, lo que implicaba la cosecha en sí misma, el transporte y la comercialización. Ese era el trabajo, de tres a cuatro meses relativamente duros”. Hoy, la realidad es muy diferente. Con la soja, el trabajo es de un par de jornadas, y en muchos casos es subcontratando la labor.

Esa transformación productiva se desarrolló con un Estado que abandonó su tarea de intervención para ordenar esa revolución tecnológica y para brindar asistencia técnica a los pequeños productores. En ese contexto, aparecen los fondos de siembra –pools– que tienen el capital suficiente para comprar y aplicar ese nuevo paquete tecnológico en economías de escala. Pero además de los tradicionales grandes propietarios de tierras, junto con los pools de siembra, han surgido los molineros o sus familias en cada pueblo, quienes también han ido avanzado en concentrar cada vez más la producción y la tierra en sus manos. Esto fue así porque los chacareros que no pudieron acceder a ese nuevo paradigma productivo-tecnológico les resulta mucho más rentable alquilar la tierra que trabajarla. Entonces, lo que se ha verificado es una enorme concentración de la producción sobre tierras arrendadas, lo que ha provocado una profunda alteración de la estructura económica y social del campo. La propiedad de la tierra sigue tanto o más concentrada que antes, fenómeno que no tiene nada que ver con el actual proceso de concentración de la producción. Y obviamente, ni en una ni en otra concentración, los derechos de exportación tienen influencia directa. El economista Eduardo Basualdo que está trabajando en este tema desde hace años y en la actualidad lidera un estudio al respecto en el área de Economía y Tecnología de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), destaca que en la zona pampeana el 86,4 por ciento de la producción agrícola sigue en las mismas manos que hace un siglo y que esas familias y grupos tradicionales la realizan más de la mitad en sus tierras y el resto en otras que ellos mismos arriendan, que suman a las propias para mejorar la escala de producción.
Un párrafo, como mencioné arriba, merece los dueños de silos o molinos del interior, que han ido concentrando la tierra cada vez en ciertas ciudades o pueblos. Esta situación vino dada a raíz de concentrar muchos de estos molineros o dueños de silos los insumos que vendían al chacarero como también la compra de su cosecha. En una primera instancia el chacarero en épocas malas quedaba endeudado con el molinero, ya que este último tenía la posibilidad de acopio o diversificar su riesgo con ventas de insumos a mayor cantidad de chacareros. En una segunda instancia por abandono del chacarero de su campo por malos resultados o por divisiones de herencia fueron y son los molineros y acopiadores quienes en mejor posición negociadora quedaron para comprarlo. En una tercera instancia los molineros muchas veces se han expandido verticalmente, incorporando maquinaria de siembre y cosecha. Estas instancias han otorgado a molineros gran poder y concentración creciente de tierras en muchas ciudades y pueblos del interior.
En resumen, unos de los problemas de fondo es la falta de estrategia política para encauzar el tema de la propiedad, ya que hoy algunos sectores agropecuarios que más renta concentran: grandes familias tradicionales, pooles de siembra, multinacionales semilleras, grandes y medianos empresarios sojeros, molineros; muchas veces actúan como predadores respecto de un desarrollo rural sostenible, inclusivo, equilibrado y equitativo.

martes, 19 de marzo de 2013

EL MIEDO COMO PRINCIPAL AMENAZA ECONÓMICA DEL FUTURO

COMPENTENCIA O UNIDAD DE CRITERIO Y COOPERACIÓN EN LA EXPLOTACIÓN DE NEGOCIOS O SERVICIOS
Con este breve artículo quiero significar lo que pasa por la mente de muchos empresarios, muchos profesionales de administración y de economía, profesionales en leyes, y también infinidad de políticos.
La mente de la mayoría de las personas está enfocada en 2 temas principales que impide poner en funcionamiento la unidad de criterio y la cooperación.
El primero de ellos es cultural y pensando que no existe posibilidad de crecimiento en un país sin competencia, ya que la autoridad y la dirección que impone el capital, ayudado por el dinero que llega a las esferas directivas, gerenciales y operativas, es lo que genera la presión para lograr mejores resultados en búsqueda de lo llamado maximización del capital. Este esquema de pensamiento, también permite pensar que la administración privada por parte de accionistas o directorios que buscan la permanente utilidad a través de eficiencia en la administración, innovación productiva, eficiencia en la producción, lograr mejorar la participación de mercado, lograr penetrar con productos que no compitan con otros y todas las ideas del marketing (sólo lo menciono para simplificar, no porque sea bueno o malo), sean elementos que impiden a los hombres cooperar desde el punto de vista económico.
La verdad es que en el mundo entero, la competencia no existe como factor que pueda servir al mundo en el largo plazo, o sólo existe en pocos segmentos económicos, ya que en el mediano o largo plazo muchos sectores se han vuelto oligopólicos. Hoy prima en sectores, que sí podríamos llamar competitivos, la idea de que la producción de menor costo y el posicionamiento de marca/producto es lo mejor que puede sucederle al mundo. Un claro ejemplo es Nike (no pretendo criticar a la empresa, sino sólo mostrar el ejemplo) que tiene alrededor de 1200 fábricas en el mundo, pero estando las principales en Asia, por cuestión de que el costo laboral es menor. Este ejemplo es una representación de cómo actúa el capital, ya que por más bienestar que supongamos que Nike llevó a esos trabajadores asiáticos, la mayoría de estos siguen estando en estratos sociales bajos. A su vez, cuando Nike comenzó a cerrar fábricas en EE.UU. se transfirió una riqueza media de trabajadores de EE.UU. a trabajadores asiáticos de segmentos más bajos y con mayores jornadas laborales. Es con este tipo de concepto y con este tipo de estrategia que las multinacionales se conducen por el mundo. La situación en los países asiáticos no es la misma para todos, sepamos que hoy Japón y Corea han construido un distinto modo de producir y de vivir, pero que muchos economistas consideran que se han vueltos “caros”. Pero, pensemos en el sistema globalizado de hoy, ¿qué pasaría si los trabajadores tailandeses o vietnamitas pidieran ganar más, reducir sus jornadas laborales o tener acceso a gastos de cobertura de salud o para la ancianidad como son en Europa o en algunos países de América?...simplemente se volverían “caros” y poco a poco las fábricas comenzarían a migrar a otros países, quizás de América central, quizás de Africa, en donde la protección social del trabajador no existe. ¿Es esto lo que necesita el mundo? Como expuse varias veces, lo que se necesita como principio, sólo como principio, para cambiar el mundo es fijar una serie de reglas laborales y de producción para comenzar a equiparar condiciones.

Del otro lado, las expresiones colectivas de administración de empresas de producción o servicios en general impulsadas, hasta el momento, a través de estamentos estatales o estatizadas en algunos países, han mostrado magros resultados en algunos aspectos. Esto hasta el momento ha sido una limitante muy grande para implementar sistemas basados en lo colectivo.
En general el mal funcionamiento de empresas socializadas o estatizadas se ha producido por una serie de cuestiones, entre las que podemos citar, (i) la presión de los gremios o sindicatos integrantes de esas empresas comienzan a pujar contra el Estado Administrador, llevando a incrementar las plantas permanentes a niveles no adecuados para el sostenimiento eficiente del servicio o la producción que se debe prestar; (ii) la injerencia de la política nacional, provincial o municipal en el ámbito de la prestación del servicio, generando o haciendo incorporar mayor plantilla de empleados que la que se necesita, perdiendo de vista el servicio y utilizándolo para otros menesteres; (iii) la cultura que lo que es de todos, no es de nadie, significando con esto, que a veces la eficiencia es dejada de lado por el hecho de no poder encontrar en los empleados una identificación con la eficacia que muchas veces logra el privado a través de la presión por lograr ganancias. En definitiva, cuando el trato de una empresa estatal que compite en un ámbito privado, no se adecúa al servicio privado, más allá de las visiones políticas al respecto, se tiende a ver a tal o cual compañía como un ejemplo incorrecto para la sociedad. El tema es ejemplo que esto produce hacia la visión más cooperativa de una sociedad, que terminan siendo negativo en aquellos que tienen un espejismo o preconceptos hacia el sistema basado en compartir.
La otra arista que quería mencionar referida a los impedimentos para implementar un sistema basado en compartir los recursos es “el miedo”. Sí, el miedo de las clases pudientes y de aquellos con ingresos medios altos, y también de muchos de aquellos que desde abajo y con base al trabajo, al estudio y al esfuerzo se han forjado una oportunidad de estar mejor económicamente. Pero cuando hablo de miedo y pensando en un sistema basado en compartir los recursos, me refiero al pensamiento de estas personas acerca de que un sistema basado en compartir les generará pérdidas a ellos. Con esta vara, en el fondo por temor, se toman gran parte de las decisiones de negocios y es así como continuamos el camino para no compartir. Es esta no cualidad del ser humano lleno de miedos que impide compartir. Sí, algunas cosas (propiedades, derechos o prerrogativas) tendrían que ser cedidas o al menos la riqueza que estas generen, pero lo que no significa que perderán estatus o poder o tendrán privaciones; sino que lo que fundamentalmente tiene que cambiar es el foco de las decisiones. También los que menos tienen tendrán que hacer su sacrificio, principalmente tratando mantener un orden que permita a la sociedad progresar.
Para aquello que logren ver lo que hay más allá de este mensaje, les dejo parte de un artículo y un link si quieren saber más http://www.share-es.org/sharema.htm
“Cuando un hombre comparte crece. Hasta ahora se ha prestado poca atención a esta simple verdad. Para muchos, el compartir les resulta natural, como algo normal. Para otros, sin embargo, el concepto es ajeno y cargado de sospecha y dolor. Para estas personas, lo que es suyo es suyo, casi por derecho divino, mientras que el compartir es extraño y absurdo. ¿Cómo puede entonces el mundo caminar en la dirección de compartir y la redistribución, requisitos previos para la paz mundial?
Dondequiera que miren los hombres hoy en día, ven los resultados de su incapacidad para compartir. En todo el planeta, millones mueren de hambre. Otros tantos incontables sobreviven en la miseria y desesperanzadora pobreza, condenados a sufrir desde el nacimiento hasta la muerte prematura.
El cambio llegará cuando los hombres comprendan las razones de su presencia sobre la Tierra; cuando se den cuenta de que son parte de un vasto experimento evolutivo cuyo propósito está oculto, a todos menos a unos pocos. Cuando se reconozcan a sí mismos como almas, partes de la Unica Superalma, y lleguen a comprender la identidad de cada uno con los demás; cuando los hombres comprendan que el compartir es el orden natural, que el egoísmo y la codicia son desviaciones de la norma, cuando se considere al compartir como una oportunidad de crecer, entonces los hombres acogerán el compartir como el fin de sus penas y su separación.
Muchos están todavía temerosos, pero con cada hora brilla con más fuerza la luz del Nuevo Tiempo. Muchos esperan el amanecer de una Nueva Era con esperanza y anticipación, conscientes de la oportunidad de servir y crecer. Saben que no están solos sino rodeados por otros que comparten su visión y asimismo anhelan la fraternidad y la paz.
Sólo a través del compartir se realizará esa visión. Sólo a través del compartir se ganará esa paz. Este es el mensaje para el momento actual: compartid y convertios en el reflejo de la divinidad. Compartid e inaugurad la era de paz y amor”.

sábado, 26 de enero de 2013

ECONOMÍA Y COMPARTIR EN LOS NEGOCIOS – CAMBIAR EL MUNDO – PARTE 4

LA ADAPTACIÓN DE LOS NEGOCIOS EN LA ECONOMÍA DE RECURSOS
En una economía de recursos en donde el factor competencia es en gran medida dejado de lado, se llegará a la conclusión de que muchos negocios o segmentos de negocios no serán tan necesarios. Lo que al principio parecerá algo difícil de aceptar, porque muchos pensarán que perderán su trabajo o parte de su poder, en el largo plazo se transformará en la oportunidad de que todas las personas pueden disfrutar más de su tiempo, para dedicarlo a la familia, a los amigos, al esparcimiento, a viajar y también a actividades humanitarias y espirituales.
Quisiera aclarar que no soy un experto en cada materia que trato, sino que el cambio fundamental y el planeamiento del mismo debe ser llevado a cabo por expertos en cada sector de la economía y en cada sector del tipo de bien o servicio que se pretenda modificar. Lo escrito aquí son ideas de cómo empenzar…
Obviamente, esto de empezar no puede suceder, sino suceden dos acontecimientos de repercusión mundial. El primero es que la humanidad reconozca el grado de complejidad a la que la sociedad mundial ha sido llevada, a raíz de la mediocridad espiritual en la que está el planeta subsumido. El segundo está relacionado con que los cambios deben ser realizados por una cantidad de países lo suficientemente grande, basado en grados de cooperación y establecimiento de determinadas reglas comerciales y leyes sociales y laborales parejas en el grupo de países que decida integrar este nuevo sistema. Como lo mencioné anteriormente, no creo que esto suceda sin un pequeño “impulso externo”… venido de Dios..o de la Jerarquía Espiritual, donde Maitreya estará a la cabeza de un grupo de Maestros Ascendidos que comenzarán a manifestarse abiertamente en el mundo alrededor del año 2014 0 2015.
Retomando el tema de la nota, esta necesidad de menor cantidad de negocios será más evidente al principio en la rama minorista y, posteriormente, en base a lograr una robotización y automatización de procesos en la rama industrial. En general el desafío de la sociedad y el mayor trabajo al comienzo del nuevo sistema (digamos entre 15 y 20 años) estará basado en el gran esfuerzo que demandará equiparar la infraestructura y el acceso a vivienda digna de los países subdesarrollados o en desarrollo con lo de los países desarrollados. De nuevo, en los aspectos más urgentes, como antes mencioné, está atacar el tema del hambre en el mundo y el tema de la producción y consumo realizado sobre estándares ecológicos.
En función de todo lo que hemos comentado en el blog, respecto de la aplicación práctica del criterio de compartir y de la economía basada en recursos, veamos algunos ejemplos de cómo la humanidad debería encarar este sistema.
Acerca de los negocios minoristas en las ciudades. Encararemos esta nota analizando a quiénes brindan la oferta y a quiénes son los usuarios finales o consumidores. Pongamos de ejemplo los supermercados: éstos se podrían corresponder con una distribución espacial y logística de los mismos en base a la cantidad de habitantes por zona. A su vez, dentro de determinada zona podría pensarse en un supermercado mayor que tenga más variedad de productos. Recordemos que como el sistema se basa en recursos-producción y no en dinero-ganancia-competencia, las empresas en el mediano plazo deberán ir adaptando sus pautas de producción, para ofrecer productos de alta calidad en cada aspecto de la vida cotidiana. Peso a esto, es lógico que continúen produciéndose algunos productos de menor calidad, más que nada en lo relacionado con alimentos, ya que si bien son productos de la tierra, por cuestiones de abono, de propiedades de la tierra, de régimen de lluvias etc., seguirán existiendo productos primarios con mayor calidad que otros. Así como el tema la calidad en productos primarios es inevitable, también lo es el traslado a los productos derivados, en donde hay calidad mayor y menor, lo que lógico debido al componente de materia prima desigual en calidad.
Para ahondar más en este aspecto, podemos poner como ejemplo que si en una ciudad hay 5 supermercados, de los cuales 2 son exitosos en cuanto a sus ventas, 2 tienen variedad de productos pero son algo caros y venden menos, y 1 supermercado es al que menos gente asiste por cuestiones de precio, calidad o servicio. La primera tarea requerida en un sistema de recursos es unir los recursos humanos, para lo que los supermercadistas deberían organizar una suerte de cooperadora, para intercambiar la información acerca del servicio a efectos de mejorarla. La segunda tarea, respecto del precio, o sistema de créditos para determinados artículos (lo que será sólo al comienzo del sistema), es sencilla ya que en la mayoría de los productos no habrá precio, sino que habrá acceso a cierta cantidad (la necesaria para satisfacer ampliamente las necesidades). Tercera tarea, con el tema de la calidad, serán las empresas productoras quienes tendrán que ir mejorando la misma, y asegurar el flujo de productos necesario para cada ciudad. Cuarta tarea, habrá que establecer algún sistema informático que permita estar online a los 5 supermercados, de modo que la persona que compre determinada cantidad de productos en uno, no trate de pasarse listo y tomar otra cantidad similar en otro de los supermercados, para ello se puede crear un registro por familia. Como mencionamos anteriormente, habrá productos Premium o de mayor calidad, y a estos se podrá acceder mediante el sistema de créditos. Asimismo, como mencionamos en apartados anteriores, se necesitará adaptar la producción primaria de verduras, frutas y hortalizas, cereales y productos pecuarios, de forma de canalizar mucha mayor cantidad al mercado interno y destinar los excedentes al sistema mundial de cooperación.
Vemos con este ejemplo simplificado, que en el caso de comercios minoristas, donde eventualmente no hay escasez de producto o la escasez puede solucionarse, no sería tan difícil la implementación de un sistema basado en compartir los recursos. Por otro lado, siempre el sistema propuesto se topará con la misma piedra para poder ser implementado, que es la falta de unidad mundial y el trabajo arduo que llevaría desplazar el sistema de competencia mundial para la mayoría de los productos tal como se plantea en la actualidad, tema muy dificultoso, pero no imposible, tal como lo vimos en una nota anterior respecto de los televisores.
Para seguir desarrollando algunos ejemplos, ahora enfoquémonos de momento en productos semidurables, como pueden ser aquellos que se venden en cadenas de electrodomésticos. En el caso de estos productos, se parte de un mercado fragmentado respecto del poder adquisitivo de los consumidores. A efectos de resumen, una porción menor tiene acceso a bienes de última tecnología, otra porción compra bienes cuando los necesita, una gran porción compra bienes cuando puede y otra no puede tener acceso a los mismos. Como en el ejemplo de los televisores dado en otra nota, aquí hay que determinar bien y con conciencia cómo es el esquema actual de oferta y cómo es el esquema de demanda. Sin embargo, uno de los principales temas a revisar será el productivo: (i) analizar por país la capacidad de producción de cada producto; (ii) analizar cuán lejos está cada país respecto de la máxima calidad ofrecida en productos similares por fábricas de otros países; (iii) reunirse mundialmente todos los empresarios de cada industria a propuesta por una comisión mundial integrada por funcionarios de cada gobierno; (iv) establecer localmente e internacionalmente las limitaciones de producción en base a las limitaciones de los insumos necesarios para tal fabricación; (v) establecer entre gobiernos y el conjunto de las compañías los planes para generar que las limitaciones en los insumos disminuyan; (vi) establecer entre las compañías los métodos de producción más eficientes y las mejoras necesarias en los sistemas de logística para que los productos lleguen de mejor manera a los locales donde se comercializarán.
En relación al estudio de los productos a nivel macroeconómico, en general, la oferta está concentrada en pocas empresas y la cuestión a dilucidar es sí se pueden integrar a estas empresas a un sistema mundial en donde se compartan los recursos. Si la respuesta es sí, hay que estudiar cuál es la necesidad real de la sociedad de esos tipos de bienes a los efectos de poder establecer una correcta cadena de abastecimiento, y luego proceder según lo que expusimos en el párrafo anterior para mejorar la oferta de los mismos. A su vez, puede ser el conjunto de empresas quienes decidan incorporar nuevas plantas en diversos países o a través de aliento gubernamental, de forma de poder abastecer el mercado mundial de mejor manera.
Recordemos que un sistema basado en compartir los recursos provocará al principio que muchas actividades sean innecesarias, ya que se tratará de llegar más directamente a los usuarios, un ejemplo fácil de ver es la reventa de productos electrónicos en donde hoy en día existen millones de negocios, muchos de ellos pequeños negocios. Si nos enfocamos en mejorar la oferta, nos daremos cuenta que sería mejor tener negocios más grandes, con mayor cantidad de vendedores y con mayor cantidad y variedad de productos, por lo cual, sería mejor concentrar los negocios pequeños. El que lea este párrafo seguro se preguntará, pero qué pasa con la gente que hoy trabaja en cierta cantidad de negocios, qué pasará con los dueños de los negocios, qué pasará con sus empleados, cuánto van a dejar de ganar, cómo van a dejar de competir?????? Si bien, ya hemos sugerido pautas de cómo la gente tiene que laboralmente ir reagrupándose, trataremos de concentrar en esto en otro apartado del blog.
Como se mencionó antes, si alguien que leyo el presente tiene ideas acerca de cómo comenzar un nuevo sistema basado en compartir los recursos, por favor escribame a martinpereira@yahoo.com.ar o martinpereira.arg@gmail.com, lo que me escriba lo publicaré con el nombre de esa persona.
Un sistema basado en compartir, lo construimos entre todos y para todos, y todos somos parte importante para poder efectuarlo. Sin compartir no puede haber justicia, sin justicia nunca podrá haber paz y sin paz no podrá haber futuro para la humanidad.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cambio Económico y Político – Un mundo Mejor (parte 3) - Cómo salir de la olla que está por hervir

Cambiar la gran urbanización actual por ciudades del futuro
Con el segundo título de la presente nota quise emular la parábola del sapo o rana, en donde si lo meten en una olla de agua hirviendo automáticamente saltará para escapar, pero si lo meten en una olla de agua fría que se calienta, probablemente morirá por no darse cuenta de que la temperatura sube hasta hervir y matarlo.

Antes que nada, cada parte de un mundo mejor toma un aspecto particular, de los miles o millones que tiene la economía y la sociedad actual, si quieres saber el contexto de este escrito te pido que leas en este blog "¿Por qué estar satisfechos con este sistema económico?"; "Economía y espiritualidad - el surgimiento del compartir"; "El espejismo de la riqueza que nos dificulta mejorar" o; "Lo absurdo del dinero y la competencia". Sí al leerlo, tienes una idea de algún cambio sobre algún aspecto, por favor compartamosla, si quieres me escribes y la publico a tu nombre. Un nuevo sistema lo construimos entre todos y es tan grande el mundo que todos tenemos que colaborar y compartir. Mi email: martinpereira@yahoo.com.ar o martinpereira.arg@gmail.com; muchas gracias.
 
Luego de rever esta parábola, me pregunto si nos damos cuenta del bajo nivel en que la humanidad ha caído y continúa descendiendo; me pregunto si alguna vez saltaremos de esta olla prendida a fuego lento o si finalmente pereceremos como humanidad. El descenso se trata del hambre que sufren millones, de los procesos productivos y de quema de combustible fósil que contaminan día a día el planeta, del crecimiento de la pobreza, de la competencia en el mundo que lleva a bajar peldaños en modelos de protección social para poder seguir bajando costos y competir, del problema poblacional con sectores o poblaciones creciendo con un tasa de natalidad superior a 2,1 (tasa de reposición), o del problema que afronta el mundo respecto del espejismo invisible de creer que sin compartir la riqueza y hacerlo de verdad podrá mejorar.
Siguiendo con lo expresado en otros artículos, reveamos puntos de la transición hacia un sistema de compartir en Argentina. Muchas veces mencionamos el tema de la tierra y la necesidad de que haya propiedades colectivas en determinados espacios. Lo que no hemos mencionado aún es el tema de la concentración actual de la población en sectores.
La región conocida como Gran Buenos Aires tiene aproximadamente 3833 km2 y concentra aproximadamente el 34% de la población del país y pese a su heterogénea estructura sociopoblacional se estima que un 45% de la población se encuentra en niveles socioeconómicos bajos a muy bajos. Como otro dato, este fenómeno de concentración de la población no solamente es propio de Argentina, sino que ocurre en muchos países. Empero, sí a esto le sumamos que la tasa de natalidad de sectores socioeconómicos bajos se mantiene arriba de 3 hijos, mientras que la sectores medios y altos está cercana a 1, y adicionamos que la edad promedio de embarazo es bastante menor en los sectores bajos, tendremos un coctel no muy bueno para un desarrollo poblacional que, más allá de cualquier política económica o social de los gobiernos de turno, ha generado durante los últimos 40 años (que es cuando más aumentó la urbanización) que la pobreza se concentre cada vez físicamente en valores nominales en el GBA. Indirectamente, a través de los años surge la necesidad de contar con mayor porcentaje de ingresos públicos para destinar a mayores y necesarios gastos sociales, lo que genera en el largo plazo que los impuestos, tasas y contribuciones tengan un menor rendimiento y una mala percepción por parte de sus pagadores.
Entonces, dentro del sistema de compartir que siempre se pregona, habrá que tener en cuenta la transición de estos sectores extremadamente urbanizados y con bajos ingresos; y de esto trataremos de escribir en este artículo de hoy.
Una de las formas de realizar esta transición es pensando las ciudades del futuro. Hay 2 maneras de ver las ciudades del futuro según los especialistas en arquitectura urbana. De esas 2 maneras hay un parámetro común, que es que las megaciudades no deberían existir más; por un tema de transporte, por un tema de contaminación, por un tema de planificación de la ciudad, etc. Con esta premisa, y más teniendo en cuenta la amplitud geográfica de Argentina, podríamos pensar en ciudades que no tengan más de 100.000 habitantes, por ejemplo. Para referirme a las maneras que tratan los especialistas, algunos prefieren formar ciudades en altura, con grandes edificios que contengan todos los lujos para poder concentrar servicios en un solo lugar, estandarizar la construcción interior y permitir mejor tratamiento energético, cloacal y de la basura. Una segunda manera es generar mayores espacios en donde las personas construyan su vivienda y hacerlo bajo una planificación de los espacios, en donde las calles sean amplias, los lotes tengas similares superficies, en donde se planifique los espacios de recreación y en donde se planifique el transporte y la logística del lugar.
Bajo estas premisas, nos enfocaremos en la realidad actual de nuestro país y teniendo en cuenta la disponibilidad geográfica y la necesidad de contar con maquinarias actualmente de gran costo para optar por las ciudades en altura (ejemplo: tener puentes grúas para construir edificios), nos explayaremos en la opción de construcciones de viviendas unifamiliares.
El primer paso sería establecer los lugares objetivos donde la gente pueda optar para mudarse, principalmente apuntando a pueblos pequeños o casi abandonados, pero que tengan accesibilidad por ruta o ferrocarril. Asimismo, esto conllevará un gran trabajo sobre los pobladores del lugar, acerca de asumir la necesidad de recibir nuevos habitantes y la cultura que se va a introducir en un lugar con cierta “tranquilidad”. También conllevará la adecuación de estructuras administrativas municipales y de control policial para atender el mayor caudal de gente.
Hasta ahora, el que lea el presente artículo se preguntará, de qué vivirá toda la gente que se mude a esos lugares. La primera fuente de trabajo va a estar relacionada con lo que venimos mencionando en el blog repetidamente, que es el destino de tierras para agricultura, ganadería, hortalizas, frutas y verduras; de forma de que sean estos nuevos habitantes quienes se provean la comida. Antes de mudarse masivamente, se deberá poner en marcha un plan para facilitar agua, en principio haciendo estudios de suelo y siendo agua proveniente de la tierra, tirar las redes eléctricas que sean necesarias, también llevar teléfono a la zona y formas de que puedan tener televisión. Otro factor a tener en cuenta sería la instalación de un mercado para que puedan aprovisionarse desde un comienzo. Recordemos que dentro del marco que veníamos explicando, no es necesario el dinero para comprar, por lo que el mercado es simplemente para provisión de la gente.
Paulatinamente, habrá que organizar o reorganizar institucionalmente cada población que se forme o cada población que se integre a alguna pequeña ya existente.
Respecto a la vivienda inicial de esta gente, podemos efectuar modificaciones a contenedores (tomando los miles existentes en playas de contenedores de Buenos Aires o Rosario), 2 por familia como mínimo. Habría que dotarlos de aire acondicionado, efectuar colocaciones primarias de baños, agua y electricidad. Teniendo en cuenta que ya existen muchos proyectos para efectuar modificaciones sobre estos contenedores para transformarlos en casas, tomaremos uno o más proyectos para efectuar esta primera acción acerca de dónde vivirá la gente al comienzo.
Los segundos pasos serán efectuar los planes de explotación de la tierra y comenzar a construir viviendas. Para ello hay que asegurar los elementos primarios como ser generar una fábrica de ladrillos en el lugar y generar una cantera para extraer piedra. Asimismo, si es posible, una o varias de las poblaciones a establecer debería estar cerca del Río de La Plata o del Mar Argentino, para facilitar la extracción de arena y con esta enviarla al sistema de intercambio (tal como lo venimos proponiendo), como otro elemento de la construcción.
Podemos seguir, con terceros, cuartos o quintos pasos. Como ser la generación de electricidad a través de molinos de viento para proveer electricidad al poblado; lo que es algo más complejo, pero igualmente realizable. Como también pensar desde un inicio en qué hacer con la basura, con los mejores métodos de reciclaje y efectuando quema del resto para generar energía.
Quise aquí plantear una idea de desconcentración de la población, de generación de poblados nuevos que puedan ser planeados abordando la lógica de la autoproducción, de la autogestión y del planeamiento urbano y suburbano en bases ecológicas y sustentables. Esto es una idea, que propongo en el blog, y todo aquel que pueda aportar algo será bienvenido… Por eso se plantea como “Un mundo mejor”, ya que sólo entre todos podremos construirlo.

viernes, 2 de noviembre de 2012

CAMBIO ECONÓMICO Y POLÍTICO - UN MUNDO MEJOR PARTE 2 – LA TRANSICIÓN MÁS DIFÍCIL

¡Qué difícil se nos hará a todos pensar distinto!!! ¡Más difícil aún será para quienes más poseen, pero tienen que comprender que su necesidad en realidad es la necesidad del más necesitado y que la humanidad es UNA!!!! El sistema tiene que cambiar casi por completo para virar hacia uno basado en compartir.
Antes que nada, cada parte de un mundo mejor toma un aspecto particular, de los miles o millones que tiene la economía y la sociedad actual, si quieres saber el contexto de este escrito te pido que leas en este blog "¿Por qué estar satisfechos con este sistema económico?"; "Economía y espiritualidad - el surgimiento del compartir"; "El espejismo de la riqueza que nos dificulta mejorar" o; "Lo absurdo del dinero y la competencia". Sí al leerlo, tienes una idea de algún cambio sobre algún aspecto, por favor compartamosla, si quieres me escribes y la publico a tu nombre. Un nuevo sistema lo construimos entre todos y es tan grande el mundo que todos tenemos que colaborar y compartir. Mi email: martinpereira@yahoo.com.ar o martinpereira.arg@gmail.com; muchas gracias.
La primera cuestión para ello es evaluar la posibilidad de cambio interior de cada persona, más aún de aquellas relacionadas con posiciones de poder o riqueza, quienes de alguna manera sentirán que perderán poder o riqueza. Pero lo importante aquí para ellos es ver la potencialidad de la creación de un mundo nuevo a mediano y largo plazo, sin compartir no puede haber paz, sin paz no hay justicia y sin justicia no hay futuro, es algo que todos debemos comprender. Quienes menos tienen también tienen responsabilidad en el cambio, aportando paciencia, dedicación a la construcción conjunta de la sociedad, orden social y orden poblacional (aunque se vea inexplicable este concepto en el presente apartado).
En la parte 1 de “Un Mundo Mejor” mencioné la prioridades, fijando como principal el tema de generar un plan para que no exista en el mundo hambre, ni déficit alimentario de ninguna persona, pero esto conllevaría grandes cambios en instituciones y sistemas los cuales analizaremos.
A.   Se mencionó la generación de tierras compartidas o colectivas para llevar a cabo explotaciones de verduras, frutas, granjas y eventualmente algún tipo de ganadería.
B.     Para llegar a generar estas porciones de tierra una de las propuestas sería que quienes más tierras poseen en cada distrito, donen una cantidad a establecer por cada municipio y/o gobierno provincial para establecer estos centros productivos. Otra propuesta sería efectuar una donación en proporción a la tenencia de quienes poseen más de X hectáreas. Otra propuesta basada directamente en un sistema total de compartir es que quienes poseen tierras conserven una parte, por ejemplo el 15%  y el resto pase a ser propiedad compartida para los habitantes del lugar.
C.    La producción primaria iría en primer lugar de manera gratuita a los centros locales que los necesiten, luego a centros urbanos que no puedan producir por si mismos estos bienes. Todo esto coordinado por los entes mencionados anteriormente. Los sobrantes irían a las fábricas de productos alimenticios elaborados y paulatinamente habría que crear pequeñas fábricas en cada municipio, siempre atendiendo los estándares de calidad mayor que las fábricas ya tienen. Otra de las porciones producidas irá al aporte de la nación para paliar el hambre mundial.
D.     Es impensable en Argentina, que si este cambio se da, tienen que cambiar los políticos, los demagogos, los corruptos y los ineficientes, tienen que irse de una buena vez. Sin esto, la sociedad no podrá comprender ni aceptar el cambio. Hay que dar paso a la eficiencia, a la profesionalidad, a la humildad y sobre todo a un mayor grado de conciencia en la mente de los políticos que compartir es dar el ejemplo.

El cambio en las empresas actuales
Al comenzar a cambiar los sistemas de producción de alimentos, también tendremos que cambiar los sistemas de propiedad de las empresas. Pero si analizamos en profundidad este cambio veremos que el cambio se dará por sí mismo al reemplazar el sistema monetario, por lo que las empresas pasarán a ser parte de una propiedad compartida, no sólo de los dueños, directivos y trabajadores actuales, sino también de la posibilidad de incorporar a cada empresas una cierta porción de gente que hoy está desocupada o cumpliendo funciones con retribución de asistencialismo. La solución a la incorporación cuál sería, que se trabajase menos para que algunos más puedan trabajar. Igualmente, al comienzo del sistema, más aún en los países subdesarrollados y en desarrollo será tal que habrá que trabajar muchas horas para contribuir al rápido desarrollo social, económico y de infraestructura de ese país.
¿Por qué hablamos de propiedad compartida? Creo que este ejemplo clarificará las cosas. Al pensar en un sistema ideal, pensaremos que en el futuro gran parte de los trabajos los pueden efectuar robots o máquinas, por lo que la necesidad de trabajo será menor y el trabajo humano más profundo estará relacionado con el trabajo de la creación de máquinas y robots y con el trabajo de cultivos en donde necesariamente deben participar personas. Suponiendo entonces que el trabajo será poco y que habrá tiempo para artes, ocio, temas de reinserción de distintos sectores, desarrollo de actividades espirituales, etc., la pregunta a hacernos sería. ¿Qué pasa si los dueños de las máquinas que hacen robots y de los robots queda en pocas manos y no en propiedad cooperativa o generalizada? Estaríamos peor que en la actualidad, ya que el poder y la riqueza la concentrarían pocas personas. Es por este motivo que debemos comenzar a pensar en propiedad colectiva.
Debemos comprender que el cambio debe ser a nivel global, o por países en donde varios países se complementen. Sí sólo  un país realiza los cambios, con el sistema actual, automáticamente quedaría fuera del sistema capitalista, ya que sus productos serían valorizados a un costo incierto y de nada servirían los cambios.
La idea fundamental en el sistema, como antes lo expresamos, es producir en forma global y expansiva, desde su zona hasta llegar generar sobrantes para el intercambio internacional.

Algunos ítems sobre el funcionamiento del sistema
Debemos primero distinguir entre bienes y servicios para orientarnos acerca del funcionamiento.
Respecto de los segundos, la idea de un sistema comunitario y compartido es que los servicios esenciales sean gratuitos: electricidad, gas natural, agua corriente, telefonía fija y móvil, internet, cable o televisión satelital. Luego puede haber un abanico de servicios donde exista una prestación gratuita en algunos de sus productos o servicios y una prestación no gratuita (por ahora utilicemos este término), como puede ser bancos, hotelería, servicios médicos, algunos servicios educativos. Otra categoría de servicios serían onerosos para el usuario, pero no onerosos para el prestador.
Respecto de los bienes ocurriría algo similar, en donde habría bienes gratuitos y bienes no gratuitos, donde obviamente la clasificación de estos sería en función de su necesidad. Ejemplo: el pan, las frutas, las verduras serían gratuitos, mientras que muebles, algunos electrodomésticos, artículos de decoración o similares serían no gratuitos.
El trabajo y el merito dentro del sistema
Cada persona debería cumplir una función, de acuerdo a sus capacidades y de acuerdo a su potencialidad, en principio en las ramas de actividad que sea necesaria. Como se piensa en un sistema que incluya a todos, podrá haber tiempo libre para dedicar a actividades recreativas, artísticas o de superación personal. A medida que los trabajos vayan siendo reemplazados por máquinas, habrá más tiempo libre para estas actividades. Es esencial también, pensar que en la transición que puede llegar a durar 50 años, quienes hoy son ricos, tendrán que tener ciertos beneficios, ya que estos cederán parte de sus tenencias, propiedades o riquezas (démosle el nombre que sea)  a cambio de por lo menos una generación disfrute de lo que quizás varias generaciones han producido o fomentado.
Qué recibe cada persona y cuáles son los incentivos:
Cuando se va al supermercado ¿cómo se pagaría? Pues bien, se generaría unos créditos máximos de alimentos que deberían sobrar para las compras habituales mensuales e ir generando créditos para consumos especiales como fiestas. Los créditos deberían ir en función de la cantidad de miembros de una familia.
El sistema con muchos bienes puede funcionar como un sistema de créditos ilimitados. Por ejemplo, imaginemos cuántos televisores se necesitan para que un país y sus habitantes puedan ver TV de forma satisfactoria. En el caso de Argentina, con la exageración de un televisor por habitante harían falta 41 millones, menos supongamos la cantidad de Tv que se vendieron en los últimos 2 años. Entonces las empresas deberían fabricar un programa para que en 3 años se cubra tal cantidad.

A su vez, habría muchos elementos o bienes que pueden cumplir una función de uso y devolución, como si fuese un préstamo, ya que en realidad las cosas se necesitan por su uso y no por su valor. Tal podría ser el caso de los autos (el cual trataré en otro apartado posterior).

Otro paso para llegar al sistema de “Compartir los Recursos” es a través de un inventario de bienes de cada país. Una de las cuestiones fundamentales en un sistema baso en compartir los recursos es producir y ofrecer. Con esto queremos decir que cada país que desee promover este nuevo sistema económico, político y social tendrá que efectuar junto con sus industrias de todo nivel, un inventario de lo que puede ofrecer al mundo.

Por ahora, para no aburrir, llegamos hasta aquí. En otros partes de CAMBIO DE SISTEMA – UN MUNDO MEJOR tendremos que juntos pensar el tema de la transición en el trabajo; de los viajes al exterior por ocio; de los lujos; de las recompensas; etc.

Parece posible también pensar en un futuro en un mundo sin dinero. ¿Te has imaginado ya como sería un mundo sin dinero? Eliminarías el 95% de los delitos, entre otras cosas; la mayor parte de los delitos son por dinero; gran parte de la delincuencia existe porque existe el dinero físico y porque hay posibilidad de canalizarlo vía no declarada. Sumemos también que la corrupción no tendría razón de ser, que sería muy difícil de practicar; pero también con este nuevo sistema vendría un altruismo superlativo para quienes ejercen el poder.